El príncipe Harry y su esposa, Meghan Markle, han protagonizado varias controversias por su conflictiva relación con la familia real británica, sin embargo, tras seis años de ausencia, los duques de Sussex regresaron al Reino Unido.
Ante este hecho, el rey británico Carlos III subrayó que su hijo Harry, que regresó con su esposa Meghan y sus dos hijos, el príncipe Archie, de siete años, y la princesa Lilibet, de cinco, siguen fuera de la familia real y no tendrán derecho al uso de títulos como "Su Alteza Real".
"No habrá cambios en el estatus actual del Duque y la Duquesa de Sussex. Su tratamiento como Su Alteza Real sigue en suspenso y no se usarán", señaló el rey, que dice responder así a una serie de peticiones para aclarar esta cuestión.
Los duques de Sussex fueron quienes eligieron "respeto por su independencia financiera y la protección de su intimidad", y ello "seguirá siendo respetado por completo", señala la carta del monarca, filtrada por varios medios británicos.
Cabe recordar que el monarca, que recibe tratamiento por cáncer desde principios de 2024, fue informado el pasado 16 de agosto sobre la mudanza de los duques de Sussex y, según trascendió, la recibió con agrado.
El proceso de reconciliación había tomado forma en julio, con un encuentro privado en Highgrove House, la finca campestre del rey en Gloucestershire, donde Archie y Lilibet vieron a su abuelo por primera vez en varios años.
Se sabe que Harry, Meghan y sus hijos, Archie y Lilibet, se instalaron a finales de agosto en una residencia privada, no perteneciente a la Corona, en las afueras de Londres.
Los niños ya fueron matriculados en colegios británicos para el nuevo ciclo escolar. La pareja, sin embargo, no retomará funciones activas como miembros de la familia real, conservará su casa en Montecito, California, así como una propiedad vacacional en Portugal, mientras que Meghan seguirá al frente de su marca As Ever.
Con información de N+ y EFE.