Sophie Binet, líder del sindicato CGT, llamó este miércoles a "subir de nivel" las protestas sociales en Francia con una huelga el 5 de noviembre.
El sábado pasado, el país vivió algunos de sus peores episodios de violencia callejera de los últimos años, en los márgenes de multitudinarias protestas contra el encarecimiento de la vida y para reclamar mejores condiciones educativas.
Ahora, luego de una reunión con el primer ministro, Sébastien Lecornu, sin respuestas a las reivindicaciones, Binet consideró que la huelga “debe tomar el relevo”.
Y es que bajo presión para responder al malestar social, el primer ministro convocó a los principales sindicatos para una reunión este miércoles.
Pero según Binet, no anunció "ninguna medida" para responder a las demandas de los trabajadores y de los estudiantes.
"Ha llegado el momento de subir de nivel la movilización, la huelga debe tomar el relevo", dijo en referencia a la jornada de manifestación y paros que los principales sindicatos convocaron para el 5 de noviembre.
Por su parte, el líder del sindicato CFTC, Cyril Chabanier, expresó que "la mejor manera de calmar las manifestaciones es tener unas primeras medidas que apacigüen la rabia y eso, hoy por hoy, no lo tenemos".
Chabanier además precisó que Lecornu "abrió la puerta" a discutir del salario mínimo.
A seis meses de la elección presidencial para elegir al sucesor de Emmanuel Macron, el poder adquisitivo es una de las principales preocupaciones de los franceses, sobre todo desde el aumento del combustible desde el inicio del conflicto en Medio Oriente.
Sin embargo, una respuesta política que implica un aumento del gasto público se anuncia complicada, máximo cuando el gobierno, en minoría en el Parlamento, busca adoptar un importante ajuste fiscal en 2027 para sanear las arcas públicas y tranquilizar a los mercados.
SPB