El Ejército de Estados Unidos anunció este martes medidas que incluyen un toque de queda durante un mes a las tropas desplegadas en Okinawa, Japón, tras la detención de un marine sospechoso de robar y asesinar a una mujer, desatando una ola de indignación.
El coordinador del área de Okinawa de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos en Japón, Benjamin Watson, publicó un comunicado en redes sociales en el que indicaba que el toque de queda estará en vigor desde la medianoche hasta las 5:00 horas local del día siguiente, esto durante 30 días a partir del viernes 9 de octubre 2026.
Además, el cuerpo castrense aplicará una "pausa operativa" de 48 horas denominada "periodo de capacitación", durante la cual no habrá permisos para salir de la base, incluyendo una prohibición total del consumo de alcohol dentro o fuera.
Watson señaló que incidentes como este exigen una "pausa para reflexionar" sobre la disciplina, las normas y la alianza con Japón, subrayando que estar de servicio en Okinawa conlleva responsabilidad y que "cada miembro debe comprender que la conducta individual tiene consecuencias".
"Vivimos, trabajamos y nos relacionamos con la población de Okinawa; su hogar es también el nuestro. Cada interacción con nuestros vecinos fortalece o socava la confianza que es esencial para nuestro equipo. Cuando esa confianza se daña, afecta a la solidez de nuestra alianza y la seguridad de esta región", expresó.
El marine, de 20 años, de la base de Futenma, fue detenido el domingo en la localidad de Naha, sospechoso de haber asesinado a una mujer de 39 años, además de haberle robado la mochila y la cartera en un hotel de la ciudad la noche del sábado.
El presunto agresor fue identificado como el cabo Devin Jacob Ballard y la víctima como Anna Yagi.
El caso ha provocado en los últimos días la reacción de la primera ministra, Sanae Takaichi, que abogó por tomar todas las medidas necesarias para garantizar una respuesta completa. En tanto, el Ministerio de Exteriores de Japón convocó al embajador estadounidense, George Glass; y el Ministerio de Defensa también presentó una protesta ante Washington, mientras que, el gobernador de Okinawa, Genta Koja, abogó por revisar el acuerdo sobre el estatuto de las fuerzas.
HVI