Descubren que Esfinge de Egipto Fue Creada con Rocas Llenas de Fósiles de Antiguos Cocodrilos
El hallazgo de la nueva especie de cocodrilo, ya extinto, carece de punta en hocico

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El hallazgo de la nueva especie de cocodrilo, ya extinto, carece de punta en hocico

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Un equipo internacional de investigadores descubrió una nueva especie de cocodrilo, ya extinta, cuyos restos aparecieron entre las rocas utilizadas para edificar la Gran Esfinge egipcia de Guiza, con cuerpo de león y cabeza humana.
Una de las cosas más curiosas es que a la nueva especie, bautizada por los investigadores como 'Herugavialis cairensis', le falta la punta del hocico al igual que a la Gran Esfinge, que también carece de nariz. El hallazgo aparece descrito este miércoles 6 de octubre, en la revista de la Royal Society de Londres.
La nueva especie pertenece a una familia de cocodrilos denominados gaviales o cocodrilos del Ganges, que pueden llegar a medir 6 metros y se caracterizan por tener hocicos largos y delgados especializados para alimentarse de pescados pequeños.
En la actualidad, en día su hábitat se concentra en entornos de agua dulce del subcontinente indio y el sudeste asiático, con tan solo dos especies vivas: el 'Gavialis gangeticus' y el 'Tomistoma schlegelii' o 'falso gavial', ambos en peligro crítico de extinción.
Las organizaciones ecologistas han calculado que solo quedan unos 200 ejemplares vivos, debido a la sobrepesca de las especies de peces pequeños de los que se alimentan en las zonas en las que viven actualmente.
El registro fósil existente de los gaviales documenta una distribución casi global, que abarca más de 100 millones de años, con muchas especies que vivían en la antigüedad en entornos marinos poco profundos, explican los científicos.
Los fósiles, a través de cuyo análisis se ha descubierto la nueva especie, fueron hallados hace un siglo, en los años 20, en la llamada Formación Mokkatan, una unidad geológica de roca caliza del Eoceno medio ubicada en el norte de Egipto, cerca de El Cairo.
Entre los restos se encontró un cráneo casi completo de cocodrilo de hace 45 millones de años que se describió como pertenecientes al género Tomistoma, debido a su parecido superficial con el falso gavial.
Además del hocico, de la nueva especie llama la atención sus ojos saltones y sus patas más pequeñas de lo normal para ser un cocodrilo, explicaron los autores del hallazgo.
HVI