Juez Da Luz Verde para Que Trump Ceda a SpaceX Tierras de Área Protegida en Texas
SpaceX recibirá 276 hectáreas ubicadas en un área protegida adyacente a su base espacial en Texas y muy cerca de la frontera con México

Escucha este artículo
SpaceX recibirá 276 hectáreas ubicadas en un área protegida adyacente a su base espacial en Texas y muy cerca de la frontera con México

Escucha este artículo
Un juez federal dio luz verde para que el gobierno de Donald Trump ceda a SpaceX un terreno de 280 hectáreas en Texas ubicado en un área protegida. El área que podría ser entregada en intercambio a la empresa aeroespacial pertenece al Refugio Nacional de Vida Silvestre del Bajo Valle del Río Grande.
Starbase es el complejo industrial y sitio de lanzamiento de SpaceX ubicado en Texas, junto al golfo de México y muy cerca de la frontera con Tamaulipas. En junio, el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos aprobó entregar 280 hectáreas del área protegida adyacente a la compañía fundada por Elon Musk. A cambio, la empresa entregaría en intercambio un terreno de 276 hectáreas.
El Refugio Nacional de Vida Silvestre del Bajo Valle del Río Grande cuenta con una extensión de 41 mil 700 hectáreas y se extiende a través de cuatro condados adyacentes a la frontera entre Texas y México. Las tierras que se entregarían a SpaceX se ubicarían muy cerca de la frontera con México.
Laiken Jordahl, portavoz del Center for Biological Diversity, declaró a la agencia AP que el intercambio “despeja el camino para que las excavadoras destrocen este refugio de vida silvestre ya la próxima semana y conviertan un tesoro público en una ganancia privada”. La organización que representa presentó una demanda contra este intercambio de tierras, en colaboración con grupos indígenas y otros ambientalistas.

El activista añadió en un comunicado que la lucha legal por conservar esta área silvestre con valor religioso no ha terminado:
“Esta orden judicial no es la última palabra. Estas tierras tienen un valor espiritual, histórico y de conservación increíble para la gente y la vida silvestre del sur de Texas. No dejaremos de luchar para mantener este irremplazable refugio público de vida silvestre a salvo de las excavadoras de SpaceX”.
Ambientalistas han denunciado previamente que desde que comenzó a operar SpaceX en el golfo de México, se ha perdido el acceso a playas. Además, hay preocupación por los daños ambientales que provocan las explosiones de cohetes.
No obstante, el juez Fernando Rodriguez Jr. consideró como “relativamente débiles” las pruebas para acreditar el daño ambiental de esta cesión territorial. En su fallo el juez escribió:
“Si bien sostienen con razón que la preservación de la vida silvestre y de las tierras históricas favorece el interés público, no presentan evidencia que demuestre que la propiedad sufrirá degradación estética, ambiental, cultural o histórica durante el tiempo que dure esta demanda”.
Con información de AP