La regulación y prohibición de teléfonos celulares en escuelas es una constante en Latinoamérica desde finales de 2025 e inicios de 2026, y en otros casos, hay discusiones en Congresos.
México es uno de los casos más recientes; el próximo 3 de noviembre, el uso de dispositivos móviles y tabletas estará prohibido en las escuelas primarias y secundarias de México en el horario escolar.
En Chile, desde inicios de 2026 entró en vigor la prohibición de celulares en planteles educativos; de acuerdo con las autoridades, se "busca de recuperar la concentración y el vínculo humano en las salas de clases".
Entre los pioneros está Brasil; desde enero de 2025, los estudiantes brasileños han tenido la consigna de mantenerse alejados de sus teléfonos en las escuelas públicas o privadas, al seguir la tendencia observada en Estados Unidos y Europa.
Al respecto, la Fundación Getulio Vargas, un destacado centro de estudios y universidad, comentó que Brasil tenía más celulares que personas, con 258 millones de dispositivos para una población de 203 millones de brasileños.
Investigadores de mercado locales revelaron que los brasileños pasan nueve horas y 13 minutos por día en los celulares, una cifra que está entre las tasas de uso más altas del mundo.
En la región andina, Bolivia se sumó desde 2026 a la lista de países que prohíben el uso de celulares en clases por parte de estudiantes y maestros, pero al mismo tiempo promueve el uso de internet con fines de investigación científica.
Otro gobierno es Perú, que regula los teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos en instituciones de educación básica públicas y privadas en todo el país.
En el caso de Paraguay, el tema está en discusión en el Congreso; ahí se discute que la prohibición no se limite a las aulas, sino también a los recreos y otros espacios dentro de la institución educativa, siendo “las únicas excepciones los casos de urgencia” o los requerimientos especiales”.
La prohibición que se busca también aplicaría a las “personas que acompañan y forman parte de procesos educativos de los alumnos, de acuerdo a los roles que desempeñan en instituciones afectadas por la presente ley”, menciona la versión del Senado paraguayo.
Lo anterior muestra que el panorama de la prohibición de celulares en escuelas no es un tema nuevo en otras latitudes; prueba de ello son los estudios de expertos. Por ejemplo, en 2021, investigadores de la Universidad King’s College del Reino Unido hallaron que los jóvenes que se consideraban adictos a sus teléfonos celulares tenían el doble de probabilidades de manifestar síntomas de ansiedad y el triple de sufrir depresión.
En el ámbito internacional, la preocupación por el uso de celulares en colegios ha generado reacciones legislativas y políticas públicas que apuntan a limitar su presencia, especialmente en contextos donde se ha demostrado un impacto negativo en el rendimiento académico de los alumnos.
El panorama en Europa no es distinto; en Francia, desde 2018 rige una ley que prohíbe el uso de celulares en escuelas públicas para estudiantes hasta los 15 años, salvo situaciones pedagógicas justificadas.
En China, desde 2021, se exige una autorización escrita para que un estudiante pueda llevar celular al establecimiento, y se prohíbe su uso en las aulas.
HVI