Un cohete de SpaceX, que lleva año y medio en el espacio está programado para estrellarse contra la Luna este miércoles 5 de agosto de 2026, se espera que genere una nube de escombros que podría ser visible desde la Tierra.
Dicho impacto plantea interrogantes sobre el futuro de la exploración lunar, incluida la forma de proteger las futuras bases lunares de la basura espacial.
¿Qué cohete es el que quedó a la deriva en el espacio?
El cohete destinado a impactar contra la Luna es la parte superior de un Falcon 9 que transportaba un par de módulos de aterrizaje lunar. Los módulos alcanzaron la superficie con éxito, pero el cohete quedó a la deriva al no disponer de suficiente combustible para regresar a la Tierra o entrar en una órbita estable.
Con un peso de 4 toneladas, se espera que el cohete choque contra la cara oculta de la superficie lunar a una velocidad aproximada de 5 mil 400 millas por hora, aproximadamente, unas siete veces la velocidad del sonido.
Se espera que al no haber atmósfera que frene el proyectil, el impacto provocará una explosión equivalente a 3 toneladas métricas de TNT, dejando un cráter que, según las previsiones, tendrá hasta 27 metros de diámetro y 5 metros de profundidad
¿Cuándo y a qué hora será impáctada la luna?
Se prevé que la etapa superior impacte contra la superficie el miércoles 5 de agosto 2026 alrededor de las 6:34 horas, probablemente cerca del cráter Einstein, en el borde occidental de la cara visible de la Luna.
El continente americano tendrá la mejor vista de este impacto, aunque no será visible a simple vista, los observadores deberían poder distinguir la columna de escombros durante unos minutos utilizando un buen telescopio.
Un choque contra la Luna visible desde la Tierra será un espectáculo que, al mismo tiempo, suscita preocupación por el futuro de nuestro satélite. Varios países planean misiones lunares no tripuladas, lo que podría saturar la zona circundante a la Luna.
Este cohete de SpaceX no será el primero en estrellarse accidentalmente contra la Luna; en marzo de 2022, un cohete chino Larga Marcha 3C también impactó contra la superficie lunar y dejó un cráter de 29 metros de ancho.
Asimismo, China y Estados Unidos impulsan planes para construir bases en la superficie lunar durante las próximas décadas.
Bill Gray, creador de la iniciativa Project Pluto, destinada a desarrollar software y herramientas para rastrear las órbitas de asteroides, cometas y satélites artificiales, fue el primero en calcular la trayectoria del inminente impacto del Falcon 9.
¿Ayudaría a localizar actividad sísmica?
El impacto tiene un lado positivo para los científicos, representa “una oportunidad para localizar sísmicamente los eventos de impacto, así como para comprender mejor los riesgos que la basura espacial que choca contra la Luna supone para la futura infraestructura lunar y para los astronautas”, señalan estudios.
Aunque la construcción de un centro de investigación lunar capaz de mantener una presencia humana sostenida llevará al menos una década, se prevé que las misiones de la NASA para levantar las primeras instalaciones se lancen en los próximos años como parte del programa Artemis.
El riesgo de la basura espacial forma parte de una lista creciente de peligros que ponen en duda la seguridad de cualquier proyecto a largo plazo en la Luna. Además de los estragos que la basura espacial podría causar en la superficie lunar, fenómenos naturales como el impacto de meteoritos también amenazan las futuras actividades.
Aunque falta una década o más para que existan posibles bases lunares, los investigadores disponen de tiempo suficiente para analizar estos peligros y planificar medidas al respecto.
HVI