'Pensé que Ese Día Me Iba a Morir': Alumnas Narran Cómo se Salvaron del Terremoto
El histórico Colegio Carrasquilla de Quibdó se vio severamente afectado y algunas zonas de su estructura se vinieron abajo en segundos

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El histórico Colegio Carrasquilla de Quibdó se vio severamente afectado y algunas zonas de su estructura se vinieron abajo en segundos

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Alumnas que estaban en clases durante el terremoto que devastó a Colombia contaron cómo alcanzaron a escapar antes de que parte de su escuela colapsara en Quibdó, la capital de Chocó, el epicentro de la tragedia que obligó al gobierno a declarar desastre y luto nacional.
El icónico Colegio Carrasquilla, con más de un siglo de historia, se vio severamente afectado y algunas zonas de su estructura se vinieron abajo en segundos, mientras los estudiantes salían huyendo para salvarse la mañana del pasado lunes 10 de agosto.
Los niños corrieron despavoridos. No hubo tiempo para cerrar los libros, guardar los lápices, ni colgarse las mochilas. Había que salir lo más pronto posible.
"Yo sinceramente pensé que ese día me iba a morir. Yo, o sea, dije: no, hasta aquí fue", dijo una estudiante entrevistada por N+ Univision.
En un recorrido del medio se aprecia cómo una pared se vino abajo en el segundo piso del colegio. Un ventilador, los trabajos de los niños, las mochilas llenas de polvo, la ropa, los sacos, todo quedó detenido en un solo instante.
Las pertenencias todavía siguen en los salones destruidos.
El día del sismo magnitud 7.4, alrededor de 3,500 niños que asisten a la institución todos los días tuvieron huir de lo que hubiera sido probablemente una muerte segura. Dentro de la escuela quedaron las señales de esa huida precipitada. Para los estudiantes, el recuerdo sigue fresco.
"Comenzó a ser más duro y ahí todo el mundo salió corriendo en las escaleras. Yo en ese momento me comencé a ahogar, me estaban asfixiando porque estábamos demasiado apretados, no me podía mover", dijo otra alumna.
"Tenía mucha gente encima y también había gente que pasaba encima de la gente que estaba aplastada. Entonces era imposible movernos. Lo único que hacíamos era gritar", contó.
El terremoto había terminado, pero las réplicas y el temor de que la tierra volviera a moverse mantuvieron la incertidumbre.
"Yo nunca pensé que mi colegio fuera a estar así por una cosa de esas. Entonces, yo me sentí súper ¡Corre, corre!", añadió.
Por ahora, los salones de la Institución Educativa Técnico Industrial Integrado Carrasquilla Industrial permanecen vacíos.
En las paredes todavía están las lecciones, en los pupitres los trabajos escolares y en algunos rincones las mochilas que sus dueños dejaron cuando tuvieron que elegir, sin siquiera pensarlo, entre llevárselas o correr.
Una escuela que hasta este momento representaba rutina, aprendizaje y seguridad se convirtió en cuestión de segundos en otro escenario de la destrucción dejada por el terremoto.
"Como lo que me pasó, me pasó en el colegio, yo digo tal vez me pueda volver a pasar. Y como el colegio está todo, todo destruido, no hay pared prácticamente, me da mucho miedo", dijo una de las estudiantes
El Colegio Carrasquilla es el alma máter de la educación y cultura chocoana. Las alumnas entrevistadas estaban en un edificio de reciente construcción, pero el plantel no resistió la intensidad del temblor que ha dejado 265 muertos hasta este miércoles.
Con información de Ilia Calderón
ASJ