En marzo pasado, una embarcación de pesca artesanal ecuatoriana con 16 tripulantes fue atacada con drones artillados cerca de las Islas Galápagos, en Ecuador.
Los pescadores señalan a fuerzas militares estadounidenses de retenerlos por horas y entregarlos como náufragos a autoridades de El Salvador.
El incidente abre preguntas sobre la base jurídica del uso de la fuerza por parte de Estados Unidos contra las presuntas narcolanchas en el Pacífico y el Caribe.
El lunes 2 de marzo de 2026 el buque pesquero 'Negra Francisca Duarte 2' zarpa del Puerto de Manta con 16 tripulantes a una jornada de faena que le llevará al menos dos semanas.
El 17 de marzo, luego de dos semanas de pesca y cuando volvían al puerto, el barco dejó de emitir la señal de su chip localizador a 170 millas náuticas de las Islas Galápagos en territorio ecuatoriano. Otros pescadores salieron a buscarlos. Y lo que encontraron fue el barco incendiado, lanchas destruidas, pero ni rastro de los 16 pescadores, solo una última ubicación.
Pescadores narran lo sucedido
En casa los creyeron muertos, pero los 16 volvieron para contar qué pasó ese día en altamar.
Primero refirieron el seguimiento de un barco que parecía atunero, pero estaba acompañado de drones y un avión no tripulado.
Celso Magallán, tripulante de ‘Negra Francisca Duarte 2’, indicó:
“Nosotros íbamos navegando y los drones andaban arriba que nos daban vuelta”
Por su parte Hernán Flores, capitán del barco ‘Negra Francisca Duarte 2’, aseguró:
“El dron era un poquito más grande, tenía así las cuatro hélices, o sea más grandecito y aquí en medio tenía un tubo pequeño”
Después, dijeron, vino un ataque directo.
Como lo refiere César Mero, tripulante del barco:
“Nos tiraron a matar. Nos atacaron los americanos. Me tiré al agua”
“Fuimos sorprendidos porque nosotros fuimos a pedir auxilio, ayuda, y nos recibieron con armamentos y todo señalándonos sin movernos, no hagan ningún movimiento falso, nada, solo suban”, explicó Celso Magallán.
El capitán del barco indicó que no se imaginaron que iban a encontrarse con estadounidenses:
“Nunca nos imaginábamos que íbamos a encontrar a los gringos. Nos dijeron: ‘Levanten las manos’, nos apuntaron. Me encapucharon, me llevaron caminando hasta la proa. Y así sucesivamente a los muchachos también”
Dos de los pescadores iban heridos: Leonel y Jordi, uno con quemaduras en la espalda y otro con una lesión en el pie.
Entregados como náufragos
Tras ser retenidos por horas, los 16 pescadores fueron entregados, a miles de millas de distancia de Ecuador, a fuerzas militares de otro país en calidad de náufragos quienes los condujeron a tierra.
Hernán Flores, capitán del ‘Negra Francisca Duarte 2’, señaló:
“¿Por qué mejor no nos dejó a la Guardacosta ecuatoriana que estaba a 4 horas? En la mañana la sorpresa que estaban allá los salvadoreños. Les dijeron que éramos náufragos. Éramos pescadores normales y no teníamos nada que ver”
Mientras sus familias los velaban en casa, los 16 pescadores de ‘La Negra Francisca Duarte 2’, fueron trasladados al puerto de La Unión, en El Salvador, a donde llegaron siete días después del ataque. En tierra salvadoreña, la Cancillería ecuatoriana les emitió los salvoconductos y pasaportes para regresar a casa con sus propios recursos.
Jorge Chiriboga Dávalo, abogado de los pescadores, aseguró:
“Náufragos no estaban porque ellos nunca estuvieron náufragos. Lo que ocurrió fue que fueron atacados por drones. Eso es lo que pasó”
Ahora los pescadores libran una batalla legal por la verdad, justicia y reparación.
“Tiene que haber justicia porque si no, reina la impunidad. Yo categóricamente debo decir que no hay enemigo pequeño” afirmó Chiriboga Dávalo.
Con información de N+.
LECQ