Un adolescente abrió fuego e hirió a 11 estudiantes frente a una escuela secundaria en el oeste de Turquía antes de ser detenido por la policía, informaron las autoridades.
El ataque ocurrió hacia las 08:00 locales (05:00 GMT) en Turgutlu, en la provincia de Manisa, cerca de la turística ciudad de Esmirna, indicó el gobierno local.
Al menos dos víctimas de 16 años están en peligro de muerte, según reportes preliminares.
Los tiroteos en centros educativos son poco frecuentes en Turquía, aunque en abril se produjeron dos ataques en el sur que provocaron una fuerte indignación pública.
"Once estudiantes resultaron heridos, dos de ellos de gravedad. El menor que llevó a cabo el ataque fue rápidamente detenido y puesto bajo custodia", escribió en X el ministro de Justicia, Akin Gurlek.
El atacante fue un alumno del noveno curso del instituto, según informó la cadena NTV, que añadió que la mayoría de los lesionados tienen 16 años aunque también hay uno de 14, otro de 15 y dos de 17 años de edad.
Según el ministro, los padres y el abuelo del sospechoso también fueron detenidos en el marco de la investigación.
La identidad del autor de los disparos no se reveló de inmediato. Pero la prensa aseguró que el sospechoso abrió fuego sin motivo aparente antes de huir.
Según la citada emisora, dos jóvenes están en condición grave, mientras que el resto sufrió heridas menos graves por los perdigones.
Gurlek señaló en su mensaje que, en consonancia con una reforma legal reciente, la policía ha detenido también a los padres del supuesto agresor, así como al abuelo, ya que el arma utilizada era de su propiedad, y se investiga una posible negligencia de responsabilidades tanto de los progenitores respecto al joven como del abuelo en el cuidado del arma.
También se investigará si el alumno sufría acoso en el colegio, agregó el ministro.
Las autoridades reforzaron la seguridad en los alrededores del centro educativo.
Según estimaciones de una fundación local, en el país hay decenas de millones de armas de fuego en circulación, la mayoría de manera irregular.
En abril pasado, un alumno de 14 años mató a nueve compañeros de clase y a un profesor en un instituto de Kahramanmaras (sur del país), usando varias pistolas de su padre, un suceso que conmocionó al país, que sufre raramente este tipo de incidentes.
Hace una semana, al inaugurarse el curso escolar, el Gobierno prometió contratar a unos 30,000 vigilantes de seguridad para los centros de enseñanza del país con el fin de prevenir episodios de violencia.
Con información de Agencias
ASJ