"Todos, de Algún Modo, Somos Migrantes", Dice León XIV en Último Día de Visita a España
El pontífice se reunió con migrantes en el centro de acogida 'Las Raíces', en la isla canaria de Tenerife, la última parada de su viaje papal
Papa León XIV habla con migrantes en el centro 'Las Raíces', en Tenerife, España
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León XIV en España: 'El amor de Dios no conoce fronteras'. En su discurso a migrantes en Tenerife, el Papa resaltó la importancia de la humanidad y los sueños compartidos.
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PorRedacción N+
El papa León XIV estuvo en su último día de su visita a España el albergue para migrantesLas Raíces, ubicado en la isla canaria de Tenerife, donde habló de la aportación de las migraciones para el mundo.
En su discurso, el líder de la Iglesia católica señaló que estas "pueden ser una ocasión de encuentro y enriquecimiento mutuo entre los pueblos".
Dijo en francés, ya que la mayoría de los migrantes de ese centro son de Senegal, que el amor de Dios no conoce fronteras ni hace distinciones, pues se da a todos y "nos congrega en unidad".
Por su parte y tras agradecer su "corazón cercano", pidieron que no se los mire "solo como migrantes, números o documentos, sino como personas con historia, con sueños, con familias y con esperanza".
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Todos somos migrantes
El pontífice recalcó que "todos, de algún modo, somos migrantes, todos somos peregrinos en camino a la patria celestial".
Tras escuchar testimonios, dijo que pensaba en sus corazones, "heridos por tantas dificultades y también consolados por el amor recibido gracias a otros corazones abiertos, generosos y misericordiosos".
A ellos, el papa les invitó "a ofrecer el tesoro de humanidad, de sueños y de cultura que han traído a estas islas", en referencia al archipiélago canario, pero también "a estar abiertos a recibir aquello que se les brinda".
Pues este intercambio se debe vivir también con responsabilidad, pensando en las generaciones futuras, a las que se debe legar un patrimonio de una civilización del amor.
El acto se celebró en unas instalaciones ubicadas en un descampado, en medio de la nada, donde hay instalados barracones blancos en los que duermen los migrantes.
Sentados en bancos de madera, escucharon las palabras de los intervinientes algo perdidos, pues la mayoría de ellos lleva poco tiempo aquí y no habla español.
León XIV concluyó pidiendo "a la Virgen María, consuelo de los migrantes, que les acompañe y auxilie siempre con su protección maternal".