La tormenta tropical Arthur se degradó la noche de este miércoles 17 de junio a baja presión remanente cerca de la costa de Texas, pero autoridades mantienen alertas por inundaciones debido a las fuertes lluvias del fenómeno meteorológico.
El sistema nunca representó peligro para México, pese a la cercanía con el área de Tamaulipas, por las previsiones de su trayectoria hacia el sureste de Estados Unidos.
De acuerdo con el reporte de las 21:00 horas, Arthur se localizó a 55 kilómetros al nor-noroeste de Galveston, Texas, y a 575 kilómetros al nor-noreste de Barra El Mezquital, Tamaulipas. Para ese momento, presentó vientos máximos sostenidos de 55 kilómetros por hora, rachas de hasta 75 kilómetros por hora y se desplazaba hacia el noreste a 15 km/h.
El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC, por sus siglas en inglés) informó que todas las vigilancias y avisos costeros fueron suspendidos, luego de que Arthur perdiera sus características tropicales y continuara debilitándose tierra adentro.
Persisten alertas por inundaciones
Aunque Arthur ya se degradó, sus restos continuarán generando lluvias intensas en el sureste de Estados Unidos durante los próximos días.
Las autoridades estadounidenses advirtieron que estas precipitaciones podrían provocar "inundaciones repentinas peligrosas" o "potencialmente mortales", por lo que exhortaron a la población a mantenerse atenta a los avisos de protección civil y evitar cruzar zonas inundadas.
La alerta va desde la costa este y noreste del centro de Texas hacia zonas del sur y centro de Luisiana, Misisipi, Alabama, el oeste de Georgia y el Panhandle de Florida.
El NHC prevé acumulados de 127 a 254 milímetros de lluvia, con máximos aislados de hasta 508 milímetros.
Arthur se formó como tormenta tropical este miércoles frente a la costa de Texas, el primer fenómeno meteorológico de su tipo en la temporada para el Atlántico.
Las autoridades instaron a millones de personas a lo largo de la costa del Golfo de México a tomar la tormenta en serio en medio de advertencias de que podría provocar cantidades peligrosas de lluvia en algunas zonas.
En Luisiana y Mississippi, algunas comunidades habilitaron lugares para que los residentes recogieran sacos de arena y retiraron escombros de los sistemas de drenaje.
ASJ