El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este miércoles que España es "una causa perdida" y pidió cortar "todo el comercio" con el país, algo que el gobierno de Pedro Sánchez tomó sin mayor sobresalto.
El mandatario norteamericano también llamó a suspender las visitas al país ibérico, como parte de sus declaraciones en una comparecencia junto al secretario general de la OTAN, Mark Rutte, en el marco de la cumbre que se celebra en Ankara, Turquía.
"España es un socio pésimo en la OTAN. No participan, no pagan. No quiero tener nada que ver con España. Corten todo el comercio con España, por favor, incluidas las visitas", dijo Trump.
"No queremos tener nada que ver", aseguró.
Según el presidente estadounidense, hay que cortar el trato "de inmediato" porque en España "no tiene remedio, son mala gente".
Añadió que, aunque hay algunos "casos más" de países en la OTAN con una actitud que lamenta, España "en particular" figura en el grupo de los que "se muestran hostiles".
"Ganan muchísimo dinero a nuestra costa, y vamos a hacer que ganen mucho menos. No quiero hacer negocios con ellos", aseguró Trump.
"Ya veremos cuánto les dura la hostilidad cuando llamen diciendo: 'Por favor, por favor, queremos comerciar con usted, señor'", añadió fingiendo un tono suplicante.
Lo toman con tranquilidad
En respuesta a las declaraciones de Trump, el gobierno español aseguró este miércoles que recibe con "tranquilidad y normalidad" las nuevas acusaciones.
Fuentes del Ejecutivo español encabezado por Pedro Sánchez recalcaron a EFE que España mantiene una magnífica relación social, cultural y económica con Estados Unidos y no tiene intención de que eso cambie.
Además, subrayaron que la Unión Europea es una unión comercial en la que no puede singularizarse a ningún estado miembro, como recordaron que ha dejado patente en diversas ocasiones la Comisión Europea.
Esa es la respuesta que el gobierno ya dio ante la amenaza que hizo meses atrás Trump de cortar la relación comercial con España después de que fuera el único país de la OTAN que se negara a comprometerse a aumentar su gasto en defensa hasta un 5% de su PIB.
Con ella, el Ejecutivo quiso dejar claro y vuelve a hacerlo ahora, que no es posible que Estados Unidos corte su relación comercial con España porque esa relación es con toda la Unión Europea.
Asimismo, el gobierno español recordó que Estados Unidos tiene superávit comercial con España, es decir, que se beneficia de esa relación, y que los vínculos económicos los tejen las empresas privadas, no los gobiernos.
En esa línea, se insistió en que la relación bilateral entre España y Estados Unidos es beneficiosa para los dos países, tanto en el ámbito comercial como en el de defensa.
Oootra vez se lanza contra la OTAN...
En la misma línea de críticas, Trump reiteró que no está contento con la OTAN "por lo que hicieron con Groenlandia" y por el hecho de que "no quisieron ayudarnos con el principal Estado patrocinador del terrorismo: Irán".
Aunque matizó para "ser justo", que no abordó ese asunto previamente con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte.
"Creo que si lo hubiera hecho, tal vez las cosas habrían sido diferentes, aunque en realidad no necesitábamos ayuda, pero yo estaba poniendo a prueba la situación.
"Quería ver si estarían ahí o no, y la respuesta fue la que fue", indicó.
El presidente estadounidense indicó que, en ese contexto, habló con Alemania, con Francia, con el Reino Unido, con Italia, pero que no habló con España porque "es un caso perdido".
ASJ