Desde 2020, colonias de la Zona Metropolitana de Guadalajara, en Jalisco, reportan que el agua que reciben es turbia, huele mal y usuarios dudan que sea potable.
Las quejas se acumulan por cientos en Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque y Tonalá, municipios conurbados donde viven 4.2 millones de personas, quienes buscan soluciones por su cuenta.
“Ya tenemos como tres o cuatro años poniendo filtros y la decisión fue porque se taponeaban las llaves, se descompuso la lavadora varias veces y empezamos a enfermarnos del estómago”, aseguró Luis Mora un vecino.
El abandono de dos administraciones en una de las metrópolis más importantes del país se suma a con la contaminación, la obsolescencia de la infraestructura y la negligencia de las autoridades.
Al respecto, Gloria Mora, vecina de la colonia San Juan Bosco, aseguró:
“Este medicamento se lo dieron a mi hijo, que tuvo infección en el estómago, tenía bastantes náuseas, vómito, diarrea. Le dieron antibióticos, porque la infección no cedía”
Por su parte Yutsil Olvera vecina de El Fortín, en Zapopan, indicó:
“Pues una pipa, por casa en promedio entre 400 y 600, dependiendo la cantidad de casas. Sí, es una de una mejor calidad, por así decirlo, lo malo es que pues nos cae a nuestra reservas que, en su mayoría, pues están sucias o contaminadas del agua de la calle”
Durante seis años N+ Guadalajara ha dado seguimiento a las fallas en el servicio público de agua que afecta a millones de ciudadanos en la zona metropolitana.
Tras dos años de investigación, en 2022 la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco advirtió que el consumo de agua en la zona metropolitana representaba un alto riesgo para la salud humana.
El problema se extendió a Tlaquepaque y Tonalá, donde Aída Guerrero, investigadora del Departamento de Estudios del Agua y la Energía de la Universidad de Guadalajara, analizó muestras de su hogar.
“La turbiedad sí está por encima de lo que marca la norma en muchas colonias. La turbiedad la marca la Norma en un 4 y nosotros vimos hasta llegó a 40, principalmente en Tonalá”, indicó.
Y en 2026, cuando detectó contaminación por descargas industriales y aguas residuales sin tratar, la CEDH hizo recomendaciones a autoridades de los tres niveles. Hoy, el agua sigue saliendo turbia.
Ángel Mejía, representante del movimiento Colonias Unidas por el Agua, señaló:
“Aquí en la zona, esta es el agua que nos está llegando. Claramente, no cumple las normas para hacer un agua de uso y consumo humano, un agua potable”
Lago de Chapala
Más del 60% del agua que llega al área metropolitana de Guadalajara viene del Lago de Chapala. En poco más de 30 años, la temperatura de ese lago ha aumentado 5°c, lo que favorece la proliferación de microorganismos que producen toxinas.
“Con todo el tema de cambio climático, todos estos problemas de contaminación, se han reproducido estos microorganismos, estas microalgas, pues están contaminando tanto los cuerpos de agua que son de abastecimiento para el agua potable de la ciudad”, explicó la investigadora Aída Guerrero.
El Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado nombró a su tercer director en seis años en mayo de 2026: Ismael Jáuregui, quien reconoce que garantizar el derecho al agua requiere recursos económicos y tiempo.
“Cumplimos, pero cumplimos al límite. Es una infraestructura que ha cumplido su vida útil. Y lo que queremos es buscar tener un afluente complementario que me garantice la calidad de llegada para que las potabilizadoras hagan una función más eficiente, pero también con una modernización de nuestras plantas potabilizadoras.”
Mientras tanto, vecinos de cientos de colonias piensan en formas de hacerse oír.
Como Gloria Mora, vecina de la colonia San Juan Bosco, que asegura:
“Ya no vamos a pagar el agua”
Con información de Oscar Ríos, Antonio Carvajal | N+ Guadalajara y Marcos García | N+ Focus.
LECQ