Canadá y Europa deberían aliarse para proteger sus mercados, sus democracias y el Estado de Derecho en un mundo dominado por Estados Unidos y China, afirmó el primer ministro Mark Carney, tras una propuesta de la Unión Europea para convertir a Canadá en "miembro asociado".
Carney recibió un caluroso aplauso por su discurso ante el Parlamento Europeo, pronunciado horas después de que el presidente de Estados Unidos de América (EE. UU.), Donald Trump, amenazara con sanciones comerciales en respuesta a la propuesta de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, de crear un nuevo estatus para la relación entre la UE y Canadá.
El primer ministro canadiense no adoptó el término "miembro asociado" utilizado un día antes por von der Leyen, pero afirmó que valoraba "la ambición" que transmitía su sugerencia.
"Una alianza lo suficientemente fuerte para que nadie pueda dictar nuestras opciones. Europa y Canadá son fuertes por separado. Europa y Canadá son aún más fuertes juntos", afirmó.
En un comentario que provocó risas, aseguró que no pretende formar un "tercer bloque" que actúe como "una gran potencia rival" de Washington y Pekín, "solo que con mejores modales".
"No buscamos el poder para dominar a otros. Al contrario, buscamos la resiliencia para que nadie pueda controlar nuestros mercados abiertos, menoscabar nuestra soberanía, amenazar nuestra integridad territorial o socavar nuestras libertades, nuestras democracias y nuestro Estado de derecho", indicó.
Tras el discurso, declaró a los medios que corresponde a la UE decidir cómo describir cualquier relación futura, y que el contenido de cualquier acuerdo será más importante que el nombre que se le dé.
Previamente, Trump amenazó con tomar medidas contra la UE si esta sigue adelante con la propuesta de Von der Leyen de convertir a Canadá en el primer miembro asociado del bloque.
"Si lo hacen, si considero que se trata de un acto hostil, impondré aranceles muy elevados o dejaré de comerciar con Europa en muchos ámbitos", dijo Trump a los periodistas de camino a un acto en Carolina del Norte, calificando la propuesta de "ridícula".
"Si es con buena intención, no hay problema. Si es con mala intención, impondremos aranceles muy elevados a Europa", añadió.
La Comisión Europea afirmó que la propuesta de Von der Leyen, que aún no se ha concretado y necesita la aprobación de los estados miembros de la UE para seguir adelante, no constituye un acto hostil.
"Como dejó claro ayer nuestra presidenta (Von der Leyen), el refuerzo propuesto de nuestra asociación con Canadá no va dirigido contra nadie, sino que tiene como objetivo nuestra fortaleza común", afirmó Olof Gill, portavoz de la Comisión.
Al ser preguntado por las amenazas de Trump, Carney respondió a los periodistas: "Los canadienses estamos de acuerdo en que nadie va a decirnos qué idioma hablamos. Nadie va a dictar nuestra cultura ni con quién podemos celebrar acuerdos a nivel internacional".
Según indicó, Canadá desearía estrechar lazos con la UE en busca de una autonomía estratégica a través de una cooperación profunda en materia de minerales críticos, capacidad industrial de defensa, inteligencia artificial e informática, seguridad energética, espacio y pagos.
También se refirió al comercio digital y al establecimiento de conexiones de banda ancha más seguras entre Europa y Asia a través de su geografía común.
Con información de N+ y Reuters.