La crisis climática y la falta de monitoreo en el Lago de Chapala están acelerando el deterioro del principal cuerpo de agua del que se abastece la capital de Jalisco.
Poco antes del amanecer, cientos de hombres y mujeres de la ribera de Chapala se alistan para recoger la pesca del día. Gracias a ellos, Jalisco es el tercer productor acuícola del país.
Evangelina Ramos, una pescadora de Mezcala, indicó
“Si vive el lago, vivimos nosotros”
Pero la vida del lago y el sustento de 16 mil pescadores está en riesgo. La contaminación ha provocado la extinción de algunas especies y dificulta la venta de las que hay.
“Cuando uno va a llevar su pescado a Guadalajara, lo primero que nos dicen: Es que los medios de comunicación dicen que Chapala está muy contaminado y no sirve su pescado”, asegura Evangelina.
Producción pesquera de Jalisco
El Lago de Chapala aporta la mitad de la producción pesquera de Jalisco. En 2026, el estado proyecta producir 40% menos que hace 6 años, cuando la contaminación comenzó a agravarse.
Por su parte Salvador Velázquez, pescador de Mezcala aseguró:
“Había mucho pescado y en un tamaño grande, pues. No pequeñitos, como ahorita”
Sin embargo, hasta ahora no hay evidencia de que el producto de Chapala sea riesgoso para la salud.
“Tenemos certificación de que esta parte del lago de Chapala, que es la de nosotros, el agua no tiene la cantidad necesaria para decir que el producto no se puede comer” señaló Evangelina Ramos
De lo que sí hay evidencia es que la Comisión Nacional del Agua detectó presencia de contaminantes, como bacteria E. coli, o niveles de toxicidad en el lago desde 2012.
Al respecto Eduardo Juárez, investigador de la U de G, indicó:
“Los principales contaminantes van a ser contaminantes de tipo agrícolas, pero estamos encontrando metales pesados que también vienen de la industria, insecticidas también se han encontrado y derivados del petróleo”
Eduardo Juárez y su equipo en la Universidad de Guadalajara llevan décadas estudiando el Lago de Chapala. Y señalan que la desaparición de especies también se debe a la contaminación del río Lerma, la introducción de especies no nativas y al cambio climático.
“En el año 1990 medíamos un lago que tenía una temperatura promedio de 20 grados centígrados. Hoy el Lago de Chapala tiene una temperatura promedio de 25 grados centígrados. Cinco grados representa un reto fisiológico importantísimo para cualquier especie”
El aumento en la temperatura favorece la proliferación de cianobacterias que producen microcistinas, unas toxinas que en ciertas concentraciones provocan daño hepático a animales y humanos.
“La Norma Oficial Mexicana dice que 1 mg, nosotros estamos llegando a medir 19, 18, 20 mg, que es lo que entra hacia la red de distribución de agua de Guadalajara. El problema es que SIAPA no nos dice si están liberando toda la microcistina que se está que está llegando al lago, si la están liberando en la fase de tratamiento”, explicó el investigador Eduardo Juárez.
El Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA), reporta que el agua que llega a las casas cumple la norma, pero junto con la CONAGUA, impulsa la construcción de un nuevo acueducto para trasvasar agua de Chapala.
Ismael Jáuregui, director del SIAPA, explicó:
“Un sistema sustituto de un acueducto que vendrá de Chapala como un acueducto número dos, y poner en desecho un sistema antiguo que ya está caducado, que está muy contaminado y que es imposible que pongamos otra vez en condiciones óptimas”
Una buena parte de la ribera de Chapala y la sociedad civil se opone al proyecto porque asegura que significará sacar más agua.
“Nosotros no estamos de acuerdo en el nuevo acueducto, ¿Por qué? Porque se llevaría nuestra agua a Guadalajara. No piensan en que de tanto sacar y sacar nos vamos a quedar sin lago. ¿Qué voy a hacer yo, pescador?”
Con información de Oscar Ríos y Antonio Carvajal | N+ Guadalajara y Marcos García | N+ Focus.
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