Las denuncias que han recibido los refugios de animales en la Zona Metropolitana de Guadalajara por maltrato animal son más de 6 mil 600 durante los últimos años; machetazos, quemaduras con ácido, mutilaciones y abandono en azoteas, son algunas de las huellas físicas y emocionales que han sufrido estos seres vivos.
A diferencia de las instancias públicas, los refugios privados operan al límite. Tan sólo en el Refugio Buenos Chicos, albergan a 240 perros; sus historias son apenas una pequeña muestra de la ola de violencia que se ha disparado contra las mascotas.
“Lo más importante para mí es, aparte de sanar su cuerpo, sanarle su alma, porque ellos llegan con su corazoncito todo resquebrajado. Ahorita tenemos un caso que nos está costando trabajo rehabilitar emocionalmente, a él le dieron un machetazo en la cabeza y todavía no confía en nadie”, dijo Fabiola Ávila Núñez, fundadora del Refugio Buenos Chicos.
En las Unidades de Protección Animal, los testimonios de crueldad animal también alcanzan niveles críticos. Las autoridades rescatan constantemente ejemplares con lesiones provocadas con dolo directo.
De acuerdo con Víctor Alfonso Villalobos, de Protección Animal Zapopan, explicó que el tema de crueldad animal ocurre cuando los animales correpon peligro de muerte dentro de 72 horas o cuando hay una situación de apuñalamiento, de incendio o de otro tema de salud que puedan comprometer sus vidas.
Número de atenciones en refugios de animales de la Zona Metropolitana de Guadalajara
La magnitud de esta crisis refleja el desglose de los números oficiales:
Y en el mismo periodo:
A pesar del alto volumen de los casos, la flagrancia es casi imposible; las autoridades operan a ciegas si la ciudadanía no denuncia. Además, la tenencia irresponsable termina por arrojar a cientos de animales a las calles, convirtiendo el maltrato también en un problema de sobrepoblación y salud pública.