El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, aseguró que el agua no será privatizada y que su administración busca mecanismos de colaboración con el Gobierno federal para construir el acueducto sustituto Chapala-Guadalajara, así como concretar otras obras hidráulicas que permitan mejorar la calidad y el abastecimiento del líquido en la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG).
Lemus señaló que su administración ha invertido 8 mil millones de pesos para evitar el tramo con mayores problemas de contaminación del agua proveniente del Lago de Chapala y ampliar la planta potabilizadora número uno, ubicada en Miravalle, que abastece al 40% de la ciudad.
Asimismo, indicó que la primera propuesta de presupuesto del Gobierno federal para 2027 no contempla recursos destinados a proyectos hídricos para Jalisco. Por ello, hace una semana envió al Congreso estatal una iniciativa para analizar y discutir la construcción del acueducto sustituto Chapala-Guadalajara, con el objetivo de reducir la extracción de agua del lago, evitar su contaminación y disminuir el desperdicio del líquido.
Sobre el esquema financiero propuesto, explicó que contempla el mantenimiento, la rehabilitación, la operación y la ejecución de la infraestructura, y aseguró que no implica privatizar el servicio. También sostuvo que el Gobierno estatal conservará el control del suministro y que los pagos estarían a cargo de la administración de Jalisco, a través de la Comisión Estatal del Agua (CEA).
El gobernador agregó que esta alternativa es una de varias posibilidades que se analizan y que propuso al Gobierno federal establecer un modelo de cooperación entre ambas administraciones, mediante la Comisión Nacional del Agua (Conagua), para concretar una inversión conjunta entre el Estado y la Federación.
Por otra parte, el mandatario informó que desde el miércoles dejó de utilizarse el sistema antiguo de Chapala que conduce el agua hasta la presa Las Pintas. Según explicó, la medida permitió observar una mejora en la calidad del líquido que llega a la planta potabilizadora número uno, en Miravalle, así como en el que se distribuye a los tanques y posteriormente a los hogares.
Sin embargo, advirtió que la suspensión de ese sistema representa una reducción aproximada del 30% en el suministro de agua para la ciudad, por lo que su administración ha anunciado la implementación de un esquema de rotación del servicio.