Ante la situación de la mala calidad en el Área Metropolitana de Guadalajara, el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, informó que podrían dejar de utilizar el agua de la presa Las Pintas y el sistema antiguo de Chapala para abastecer de agua a la ciudad.
Sin embargo, el mandatario estatal advirtió que esta solución a corto plazo implica que durante los próximos meses se tenga menos cantidad de agua para distribuir entre las colonias, pero sí podría verse una mejora sustancial en la calidad.
Esta solución se determinó después de una reunión con presidentes municipales del Área Metropolitana de Guadalajara que son parte de la Junta de Gobierno del Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (Siapa).
Lemus explicó que este esquema de rotación en el servicio podría durar seis meses en una primera etapa, mientras terminan las obras del acueducto de desvío de La Calera y la ampliación de la Planta Potabilizadora número 1 de Miravalle.
Por otra parte, se trabajará el saneamiento de la presa Las Pintas y del canal que la abastece, una decisión con la que se atenderá la crisis en corto plazo, mientras que las acciones para resolverla a mediano y largo plazo ya están en curso, aseguró el gobernador.
De acuerdo a Lemus, la solución a largo plazo es la construcción de un acueducto sustituto Chapala-Guadalajara, por lo que esta semana presentará al Congreso de Jalisco la iniciativa para que se analice, se discuta y se apruebe.
Este último proyecto, que ya cuenta con el aval de la Conagua, duraría dos años y permitiría que llegue agua de mejor calidad a la ciudad.
Por último, el gobernador manifestó que también es necesario que terminen las obras para garantizar que funcione el sistema de El Zapotillo, en la cuenca del Río Verde, que hoy opera al 45%.