Alrededor de 50 trabajadores del programa IMSS-Bienestar iniciaron esta mañana una protesta a las afueras del Hospital General de Tapachula, ubicado sobre la carretera a Puerto Madero, a la altura de la colonia Feliciano Renaud.
Los manifestantes exigen a las autoridades respuesta inmediata a una serie de demandas laborales y operativas, entre las que destacan el abastecimiento de medicamentos e insumos médicos, la contratación de mayor personal especializado, la mejora general de las condiciones de trabajo y un incremento salarial justo.
Como parte de las acciones de presión, los trabajadores han comenzado a bloquear la circulación vehicular en esta importante vía. De acuerdo con los voceros del movimiento, la protesta se mantendrá durante los días jueves y viernes con un cierre permanente de la vialidad.
Este bloqueo afecta directamente el tramo que comunica a Tapachula con Puerto Madero y obstaculiza el acceso hacia el Aeropuerto Internacional de Tapachula, por lo que se recomienda a la población y a los viajeros tomar precauciones y buscar rutas alternas.
Por su parte, Rafael Olivos, líder sindical de los trabajadores del IMSS, , dijo que los resultados de la consulta salarial confirmaron el rechazo de los trabajadores al aumento de 6.8% propuesto por el Gobierno federal, por lo que solicitó una mesa de renegociación.
En un comunicado, el dirigente afirmó que los agremiados expresaron su desaprobación en un proceso democrático.
"Los resultados son claros, la mayoría de quienes participaron decidió no aprobar la propuesta salarial. Y quiero decirlo con toda claridad, respetamos esa decisión", dijo en un video publicado en la cuenta oficial del Sindicato Nacional de Trabajadores Del Seguro Social (SNTSS).
Agregó que la consulta a la base trabajadora fue en común acuerdo con el IMSS y derivó de resolutivos del Congreso Nacional.
El proceso de votación se realizó en 670 unidades electorales y se llamó a los trabajadores para que decidieran si avalaban el alza de 2.9% al tabulador y 3.9% en prestaciones.
Olivos añadió que, luego del rechazo, corresponde negociar nuevamente con autoridades federales en búsqueda de las mejores opciones para los agremiados.