Punta Paraíso, un desarrollo inmobiliario colapsado que nació de manera ilegal, se ubica en la localidad costera San Pancho en Nayarit. En 2018, los ambientalistas alertaron que se construía una obra irregular.
En abril de ese año, Despierta, un noticiero de N+, reveló que la obra se extendió más allá de la línea de construcción permitida, que era hasta donde llegaba el alambrado y construyó sobre terrenos ganados al mar.
“El edificio se está construyendo sobre la duna, en la playa”, indicó Erik Saracho, ambientalista en Nayarit.
El 7 de octubre pasado, un Tribunal Colegiado resolvió que la empresa constructora actuó de forma ilegal y debe restituir mil 466 metros cuadrados de terrenos ganados al mar mediante la demolición de las obras construidas.
“Claramente en esta construcción, que fue realizada de manera ilegal, se hizo en una zona donde el oleaje que llegaba fue mermando la costa hasta que llegara a los cimientos y la estructura del edificio”, indicó Mariana Boy Tamborrell, procuradora federal de Protección al Ambiente.
Desalojan zona colapsada de Punta Paraíso
Desde un inicio, la construcción tuvo sellos de clausura por parte de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), por diversas irregularidades.
La manifestación de impacto ambiental aprobada por Semarnat reconocía que el área cuenta con especies de animales protegidas en la Norma Oficial Mexicana 059, misma que firmó Roberto Rodríguez Medrano, quien era delegado de Semarnat y ahora es delegado de Profepa.
“Es responsabilidad del desarrollador que nos defina que está encima de terrenos ganados al mar y si tiene la concesión o la desincorporación nos la presente”, indicó Roberto Rodríguez Medrano, entonces delegado de Semarnat.
El permiso de uso de suelo lo autorizó el ayuntamiento que encabezó José Gómez Pérez (de 2014 a 2027), hoy diputado local en Nayarit.
Letreros gubernamentales en la zona indicaban que la playa de San Pancho es un lugar con especies protegidas y zona tradicional de desove de tortugas.
Aun así, la empresa Pacific Style, con capital canadiense, construyó 44 viviendas en 3 edificios de 5 niveles. También inició una lucha contra el grupo de ambientalistas que se oponía a la obra, incluso logró que un juez congelara las cuentas de ambientalistas como Erik Saracho y Elvia García, entre otros.
“Este desarrollador tenía una concesión, pero era para uso de protección y después se cambió para uso de ornato, qué quiere decir, que solamente es para conservación y algún tipo de ornato mínimo, pero no tenía autorizada una concesión de uso general que le permitiera hacer una construcción”, destacó Mariana Boy, procuradora federal de Protección al Ambiente.
En 2018, Carlos Lemus, representante legal de la empresa, aseguró que contaban con todos los permisos para la obra. En 2026, sostiene lo dicho.
“No nos estamos metiendo más allá. La línea de playa no es una línea perfecta, es una línea viva, es una línea que tiene movimientos”, refirió.
La Profepa inició una lucha contra la empresa que se fue a tribunales, el litigio duró 6 años, pero el constructor aún puede acudir a la Suprema Corte de Justicia de la nación (SCJN) como último recurso.
Tras el colapso del condominio, Protección Civil del municipio Bahía de Banderas empezó a desalojar la zona.
Quienes compraron en Punta Paraíso tendrán que verlo con la empresa desarrolladora, dijo la procuradora del Medio Ambiente.
Actualmente, Profepa mantiene 8 expedientes en Nayarit relacionados con la construcción de desarrollos inmobiliarios.
Con información de N+ Luis Pavón.