La desesperación por la falta de energía eléctrica en distintos puntos del área metropolitana de Monterrey derivó en un momento de tensión la tarde del jueves 23 de julio, cuando habitantes de la colonia Pío X retuvieron a un empleado de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) como medida de presión para exigir una solución al problema que enfrentan desde hace varios días.
Los hechos ocurrieron en el cruce de las calles Privada Castelar y Juan Pablo II, donde los vecinos señalaron que permanecían sin suministro eléctrico desde el pasado lunes, pese a haber realizado múltiples reportes ante la paraestatal.
De acuerdo con los afectados, las constantes llamadas únicamente derivaban en la promesa de que una cuadrilla acudiría al lugar, sin que esto ocurriera.
"Ya la reportamos, ya les hablamos y nomás nos dijeron que iban a mandar la cuadrilla y estamos esperando. Vimos que pasó un camión y no se detuvo", relató Claudia Ramos, una de las vecinas afectadas.
Amarran a empleado de la CFE
Ante la falta de respuesta, los colonos interceptaron a un trabajador de la CFE que transitaba por el sector y lo amarraron a un poste de energía eléctrica para presionar a la dependencia a atender la emergencia.
Los habitantes aseguraron que la prolongada suspensión del servicio ya les provocó pérdidas económicas, pues alimentos y medicamentos se echaron a perder, además de que algunos electrodomésticos resultaron dañados por las variaciones de voltaje registradas antes del apagón.
"A mí ya se me descompuso el refrigerador y sí es complicado comprar aparatos otra vez", comentó Guadalupe, otra residente del sector.
Además, denunciaron que las altas temperaturas han complicado aún más la situación, ya que familias completas, especialmente niños y adultos mayores, permanecen sin ventiladores ni aire acondicionado.
Los vecinos hicieron un llamado urgente a la Comisión Federal de Electricidad para que atienda los reportes pendientes y restablezca el servicio de manera inmediata, a fin de evitar que la situación continúe escalando.