'La Maña Tiene Comprada a la Gente': El Nuevo Modus Operandi del Robo a Transportistas
En la carretera 150 de Puebla hay una regla que los traileros aprenden rápido: nunca detenerse, ni cuando el cansancio los empieza a vencer

En la carretera 150 de Puebla hay una regla que los traileros aprenden rápido: nunca detenerse, ni cuando el cansancio los empieza a vencer

En la carretera 150 de Puebla hay una regla que los traileros aprenden rápido: no detenerse, ni siquiera cuando aparecen luces que apuntan directamente al parabrisas ni cuando alguien parece estar arreglando la carretera ni cuando el cansancio los obliga a buscar un lugar para estacionarse.
Los operadores que recorren esta ruta saben que detener la unidad puede significar perder la mercancía, el vehículo o, peor, la vida.
“Ya no hay paradero seguro. Antes me platicaba mi papá que paraban en cualquier lado y con las puertas abiertas, las ventanas, podías descansar un rato. Ahorita ya no”. Dice Julio, un joven trailero de 30 años.
El tramo de la carretera que conecta Puebla con Veracruz se ha convertido en uno de los corredores más peligrosos para el transporte de mercancías en México, de acuerdo con cifras del Sistema Nacional de Seguridad Pública. Entre los puntos que generan mayor preocupación está Esperanza, un municipio poblano ubicado en los límites con Veracruz.
Ahí, de acuerdo con transportistas y representantes del sector, el robo no siempre termina cuando los delincuentes interceptan un tráiler. La mercancía puede ser llevada hasta comunidades cercanas, mientras habitantes de la zona impiden que las autoridades recuperen los vehículos y las cargas.
“Pues la misma maña tiene comprada a la gente, se podría decir. Yo quiero pensar que de la misma mercancía que se roban les dan y pues la gente está contenta”, asegura Esteban, quien es trailero desde hace 30 años y toma cada semana este camino.
Esperanza está en los límites de Puebla con Veracruz. Una parte importante de su territorio es atravesada por la carretera federal 150, una vía fundamental para el transporte de mercancías entre el centro y el sureste del país.
Cuando las empresas comienzan a rastrear mediante GPS una unidad que acaba de ser robada, en ocasiones la señal termina apuntando hacia este municipio y uno de los puntos mencionados por transportistas es San José Cuyachapa, una comunidad rural de alrededor de mil habitantes donde han aparecido vehículos o mercancía relacionada con robos cometidos en la carretera.
Manuel Enrique Rodríguez, titular de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar) en Puebla, recuerda uno de los casos registrados este año, el 4 de julio, cuando una de las unidades afiliadas fue tomada a la altura de San José Cuyachapa y después fue llevada a un terreno dentro de la comunidad. La empresa pidió apoyo a las autoridades.
“Llegamos al punto en el que se reporta a Guardia Nacional y la población empezó a sacar llantas y quemarlas para obstaculizar la entrada de Guardia Nacional, Fiscalía y Policía Estatal”.
Este hecho revela uno de los principales obstáculos para recuperar los vehículos: las comunidades. De acuerdo con Rodríguez, cuando las autoridades intentan ingresar a determinados puntos para recuperar una unidad, pueden encontrarse con bloqueos organizados que dificultan los operativos.
“La ruta de robos comienza en Tepeaca, continúa por Tecamachalco y Palmar de Bravo, pasa por Cuacnopalan y llega hasta la caseta de Esperanza. Aquí terminan consumando el robo”, afirma el titular de la Canacar.
Y aun cuando Esperanza no es el lugar donde hay más robos en la autopista, sí es de los más importantes para los transportistas por la necesidad de recuperar la mercancía robada y la unidad.
Por ejemplo, entre enero y julio de este año, la Canacar de Puebla reportó 65 robos a sus agremiados, 10 de estos ocurrieron en Esperanza y en esos la autoridad no pudo recuperar nada; en los otros casos, se recuperó la mitad de los robado en su totalidad.
Pero estas solo son las cifras de Canacar, si vemos los números del Sistema Nacional de Seguridad Pública esto se eleva por miles. El Estado de México está a la cabeza con más de mil robos en las carreteras. Le siguen Puebla, Michoacán, San Luis Potosí y Jalisco.
Los robos en la autopista Puebla-Orizaba ocurren principalmente durante la noche y la madrugada. El horario identificado por el sector va de las ocho de la noche a las siete de la mañana, pero para quienes manejan un tráiler, el miedo no tiene horario. Esta situación obliga a los conductores a recorrer enormes distancias sin detenerse.
“Imagínate, desde Ciudad de México, la única parada que hacemos es delante de la caseta de San Marcos. Son como… como unas 7 u 8 horas”. Dice Julio, que lleva 5 años dedicándose a esto.
Para los operadores, uno de los problemas no es solamente la falta de policías, sino la manera en la que trabajan. Consideran que deberían de hacer más rondines y revisiones y no solo “estacionarse a la orilla de la carretera”.
Otro factor relevante es que los delincuentes también conocen la tecnología utilizada por las empresas para localizarlos. De acuerdo con Rodríguez, los delincuentes saben cómo neutralizar los sistemas de rastreo.
“La delincuencia va al día con el tema de la tecnología, saben qué inhibidor ponerle, dónde, a qué hora ponerlo; pero en Esperanza ya no le ponen ningún inhibidor de GPS”.
La ubicación de la unidad puede seguir apareciendo en los sistemas de rastreo, el problema es que, aun sabiendo dónde está, las autoridades pueden no ingresar.
“Sí, pero no puedo. Es de noche, el tema social, los niños, las mujeres. No puedo pasar”. agrega el titular de Canacar
A finales de julio de 2025, el gobierno federal puso en marcha el operativo “Cero Robos” en tres carreteras del país, entre ellas la México-Puebla. La estrategia incluyó un mayor despliegue de elementos de la Guardia Nacional, helicópteros y drones. Para los transportistas estas medidas todavía no han conseguido modificar las condiciones de peligro en las que trabajan.
Durante el mes de agosto se buscó la postura del gobierno municipal de Esperanza sobre los señalamientos contenidos en este reportaje, pero no hubo respuesta.
El 7 de septiembre, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó sobre el desmantelamiento de una estructura criminal dedicada al robo al autotransporte, la extorsión y el secuestro en la carretera México-Puebla. Entre los detenidos se encuentra el presidente municipal de Esperanza, Isaac Rodríguez Ochoa, su hermano y la exdirectora de Seguridad Pública del municipio.
La noticia coloca nuevamente a Esperanza en el centro de una investigación delictiva que los transportistas conocen desde hace años. Y aun cuando celebran el trabajo de la autoridad, todavía se muestran desconfiados en que estas detenciones realmente logren bajar la incidencia del delito.
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