Día Mundial contra el Cáncer de Mama: ¿A Qué Edad Revisarse y Cuáles Son las Señales de Alerta?
Estos son los factores de riesgo y todas las señales a las que se les debe prestar atención

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Estos son los factores de riesgo y todas las señales a las que se les debe prestar atención

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Cada 19 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama, una fecha que busca crear conciencia sobre la importancia de la detección temprana, las revisiones médicas y el reconocimiento de los síntomas que pueden advertir sobre esta enfermedad.
El cáncer de mama se caracteriza por el crecimiento anormal de células en el tejido mamario. Aunque puede presentarse tanto en mujeres como en hombres, es mucho más frecuente en mujeres.
Detectarlo oportunamente permite iniciar el tratamiento en etapas tempranas y mejorar las posibilidades de recuperación.
¿A qué edad se recomienda revisar las mamas? La vigilancia de la salud mamaria debe comenzar desde la adultez temprana. El Gobierno de México recomienda que las técnicas de detección y autoexploración inicien a partir de los 20 años; se recomienda conocer el aspecto y la textura habituales de los senos para identificar cambios.
La autoexploración puede realizarse una vez al mes, de preferencia después de la menstruación, cuando las mamas suelen estar menos sensibles. Si ya no hay menstruación, puede elegirse un día fijo.
Desde los 25 años, es importante acudir a revisiones clínicas de las mamas con personal de salud, de acuerdo con las recomendaciones médicas. Estas consultas permiten evaluar posibles alteraciones y determinar si se requieren estudios adicionales.
La mastografía es uno de los principales estudios para detectar lesiones que todavía no producen síntomas. En México, las recomendaciones de tamizaje pueden variar según la edad, los antecedentes y las guías aplicables.

Los factores de riesgo de cáncer de mama son los siguientes, según estudios. Estos se dividen en cuatro grupos:
Biológicos: Sexo femenino, envejecimiento, pues a mayor edad, mayor riesgo; historial personal o familiar de cáncer de mama, madre, hermanas o hijas. Vida menstrual de más de 40 años, tejido mamario denso, ser portador de los genes BRCA1 o BRCA2.
Iatrogénicos o ambientales: Exposición a radiaciones ionizantes, tratamiento con radioterapia en tórax.
Historia reproductiva: No haber tenido hijos, primer embarazo a término después de los 30 años de edad, terapia hormonal en la peri o postmenopausia por más de 5 años.
Estilos de vida: Alimentación rica en carbohidratos y baja en fibra, dieta rica en grasas tanto de origen animal como ácidos grasos trans, incluidos los alimentos industrializados que han sido sometidos a hidrogenación u horneados, como los pasteles, frituras, margarina, entre otros. Obesidad, principalmente después de la menopausia, sedentarismo, consumo de alcohol o tabaquismo.
Es importante tener presentes las señales de alerta partiendo de que cada mes las mujeres deben palparse, permitiendo conocer la forma, textura y sensibilidad en las manos de la paciente, lo que permitirá identificar cualquier cambio o anormalidad.

En caso de observar detalles como una tumoración, retracción en el seno, hundimiento del pezón, secreción, enrojecimiento alrededor del pecho o cambios en la piel.
Es necesario precisar que la exploración de las mamas inicia desde el hueco de las axilas, hasta por debajo del busto, casi al llegar a la boca del estómago.
Es importante que después de los 40 años de edad, se realicen una mastografía de tamizaje cada dos años (o de forma anual, según la indicación médica y los antecedentes de cada paciente), ya que este estudio de rayos X de baja intensidad permite detectar anomalías, microcalcificaciones o tumores en etapas muy tempranas, incluso antes de que sean palpables, elevando las posibilidades de recuperación a más del 90%.
TLS