¿Manzana Entera o en Jugo? Esto Dice la Ciencia Sobre Cómo Es Mejor Consumirla
Aunque ambas opciones provienen de la misma fruta, su preparación modifica el aporte de fibra y la sensación de saciedad

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Aunque ambas opciones provienen de la misma fruta, su preparación modifica el aporte de fibra y la sensación de saciedad

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La manzana es una fruta que aporta fibra, agua, vitaminas y compuestos antioxidantes. Sin embargo, comerla entera no es exactamente lo mismo que beber su jugo, ya que el procesamiento puede modificar su composición y la manera en que el organismo responde después de consumirla.
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) recomienda aprovechar las frutas preferentemente con cáscara cuando sea posible y evitar el consumo habitual de jugos naturales o industrializados, además de licuados y aguas endulzadas.
Uno de los principales aportes de esta fruta es la fibra alimentaria, presente tanto en la pulpa como en la cáscara. De acuerdo con la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), una manzana mediana contiene aproximadamente cinco gramos de fibra, aunque la cantidad puede variar según su tamaño y variedad.
Este nutriente contribuye al funcionamiento del sistema digestivo y ayuda a regular el tránsito intestinal. Además, la manzana contiene pectina, un tipo de fibra soluble que forma parte de su composición.
Cuando se consume entera, la fruta conserva su estructura y una mayor proporción de la fibra que puede perderse durante la elaboración de un jugo filtrado. También requiere masticación, por lo que suele consumirse más lentamente que una bebida.
Una investigación publicada en The Journal of Nutrition examinó cómo cambia la respuesta del organismo cuando se consume la manzana entera, en puré o en jugo.
El ensayo clínico incluyó a 18 adultos sanos que consumieron porciones de las tres presentaciones con un aporte energético equivalente. Los investigadores analizaron, entre otros aspectos, el vaciamiento gástrico y las sensaciones de llenura y saciedad.
Los resultados mostraron que el vaciamiento de la mitad del contenido del estómago tomó aproximadamente 65 minutos después de comer la manzana entera, frente a 41 minutos con el puré y 38 minutos con el jugo.
Los participantes también reportaron una mayor sensación de llenura y saciedad después de consumir la fruta completa en comparación con el jugo.
Otro estudio, publicado en 2009 en la revista Appetite, examinó a 58 adultos que consumieron manzana en trozos, puré y jugo, con o sin fibra añadida, antes de una comida.
Los investigadores observaron que quienes comieron la manzana entera experimentaron mayor saciedad y consumieron menos energía durante la comida de prueba que quienes bebieron jugo. En comparación con el grupo que no consumió fruta antes de comer, la ingesta energética total de la prueba fue 15% menor entre quienes comieron manzana.
Cabe señalar que al exprimir la manzana y separar la pulpa, parte de la fibra queda fuera del líquido. Por ello, un jugo filtrado generalmente aporta menos fibra que la fruta entera.
Sin embargo, no todos los jugos son iguales. Una preparación que conserva la pulpa puede mantener una mayor proporción de fibra que un jugo filtrado, aunque la fruta completa sigue ofreciendo la ventaja de conservar su estructura.
En cuanto al azúcar, el jugo mantiene los azúcares naturalmente presentes en la fruta. Además, es posible beber en poco tiempo el líquido obtenido de varias manzanas, sin consumir la misma cantidad de fibra que aportarían las piezas enteras.
FBPT