Este fin de semana, un turista resultó herido después de ser atacado por un bisonte en el Parque Nacional de Yellowstone, en Estados Unidos. El animal lo embistió y lo lanzó aproximadamente 2.5 metros por los aires, en un incidente que quedó registrado en video y volvió a poner en evidencia los riesgos de acercarse a la fauna silvestre.
El ataque ocurrió en el campamento de Bridge Bay, donde un hombre y su nieto observaban y fotografiaban al bisonte mientras descansaba sobre la hierba. De acuerdo con las imágenes, el animal comenzó a revolcarse en el suelo y, segundos después, corrió directamente hacia ellos.
El turista, un hombre aparentemente de la tercera edad, intentó ponerse a salvo, corrió y dio vueltas alrededor de unos árboles, tratando de ocultarse, pero el bisonte lo alcanzó y lo golpeó con fuerza, lanzándolo por los aires. Incluso cuando el hombre ya estaba en el suelo. El visitante sufrió lesiones, aunque las autoridades no han informado que su vida esté en peligro. El incidente fue captado por el lente del fotógrafo Mike MacLeod.
Reacción ante la amenaza
Los bisontes pueden reaccionar de manera impredecible cuando perciben una amenaza o cuando las personas invaden su espacio. Aunque suelen parecer tranquilos mientras pastan, son animales salvajes capaces de correr a velocidades de hasta 55 kilómetros por hora, mucho más rápido que una persona, y pueden cambiar de dirección con gran agilidad.
Además, la temporada de celo de los bisontes ocurre entre junio y septiembre, periodo en el que los machos suelen mostrar un comportamiento más agresivo y territorial. Durante esos meses es más frecuente que reaccionen ante la presencia de personas o de otros animales, por lo que los guardaparques insisten en respetar las distancias de seguridad.
El Parque Nacional de Yellowstone alberga la mayor población de bisontes en estado silvestre de Estados Unidos, con alrededor de 5 mil ejemplares que se desplazan libremente por sus valles y praderas. Se trata del único lugar del país donde esta especie ha permanecido de forma continua desde tiempos prehistóricos, por lo que representa una de las poblaciones de bisontes más importantes para la conservación de la especie.
Yellowstone, creado en 1872, recibe millones de visitantes cada año, atraídos por sus géiseres, aguas termales, cañones y abundante vida silvestre. Además de bisontes, en el parque habitan osos grizzly y negros, lobos, alces, berrendos, borregos cimarrones y coyotes, por lo que las autoridades mantienen estrictas recomendaciones para evitar encuentros peligrosos con los animales.
El Servicio de Parques Nacionales pide a los visitantes mantenerse al menos a unos 23 metros de distancia de bisontes, alces y otros animales grandes, y a unos 91 metros de osos y lobos. También recomienda nunca intentar alimentar, tocar o acercarse a la fauna, ya que, pese a su apariencia tranquila, sigue siendo completamente salvaje y puede atacar si se siente amenazada.