Dos Estudiantes, un Desconocido, un Auto y Tres Balazos: Claves del Triple Homicidio en Otumba
Este fin de semana se logró la identificación de la tercera víctima

Este fin de semana se logró la identificación de la tercera víctima

El lunes 21 de septiembre comenzó como un día cualquiera para Joselyn Sandoval Calderón. Tenía 21 años, estudiaba Derecho en la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM) y, como en otras ocasiones, salió de casa para encontrarse con su novio, Juan Carlos Ortiz Bravo, de 25 años, abogado litigante y también egresado de la UAEM.
Juan Carlos la había invitado a comer. Ambos fueron vistos por última vez ese día en la comunidad de Santiago Tolman, en el municipio de Teotihuacán. Después de aquella salida, el contacto con Joselyn se perdió.
Las horas pasaron sin noticias. Para su familia, el silencio comenzó a adquirir otro significado. El martes 22 de septiembre acudieron ante la Fiscalía General de Justicia del Estado de México para denunciar su desaparición. Mientras buscaban a la joven, la violencia ya había dejado otra escena en la región.
Ese mismo día, dos hombres fueron encontrados sin vida dentro de un vehículo. Ambos presentaban impactos de bala. Uno de ellos era Juan Carlos Ortiz Bravo. El otro permanecía sin ser identificado públicamente.
Al día siguiente, miércoles 23 de septiembre, automovilistas y habitantes de comunidades cercanas alertaron sobre la presencia de una mujer inconsciente a un costado de la autopista México-Tulancingo, en el municipio de Axapusco.
La carretera, acostumbrada al paso constante de vehículos entre el Estado de México y otras comunidades del centro del país, se convirtió entonces en el escenario de otro hallazgo.
Equipos de emergencia llegaron al sitio. Los socorristas encontraron a la joven, pero ya no contaba con signos vitales. Presentaba una herida de bala. Al lugar llegaron sus familiares, mientras que habitantes de la zona convirtieron el lugar en un altar con velas y flores.
En cuestión de dos días, la desaparición de una estudiante universitaria se transformó en una tragedia de tres víctimas. Joselyn, de 21 años; Juan Carlos, de 25; y un tercer hombre cuyo nombre no había sido establecido públicamente.
Se trata de un hombre habitante de la localidad de San Francisco, Mazapa, un poblado ubicado en la parte trasera de las pirámides de Teotihuacán, muy cerca de donde ocurrieron estos hechos.
El cuerpo de la tercera víctima será entregado en los próximos días a sus familiares, para darle sepultura.
Los hechos ocurrieron entre Teotihuacán, Otumba y Axapusco, municipios separados por carreteras y comunidades que, en aquellos días, fueron escenario de una búsqueda que confirmó la tragedia.
Joselyn estaba a punto de terminar su carrera en Derecho, ya se dedicaba a hacer su servicio social y en sus ratos libres ayudaba a sus padres a vender frutas y verduras en Teotihuacán.
Juan Carlos ejercía como abogado litigante y en sus tiempos libres conducía un taxi de aplicación. Una pareja joven y trabajadora.
La Universidad Autónoma del Estado de México del Centro Universitario Valle de Teotihuacán (UAEMex) lamentó la muerte de ambos jóvenes y envió sus condolencias a sus familiares y amigos.
El viernes 25 de septiembre, sus familiares les dieron el último adiós. Con una misa de cuerpo presente en la parroquia de Santiago Apóstol, los jóvenes estuvieron juntos por última vez antes de ser inhumados.
Joselyn fue trasladada en un cortejo fúnebre hacia la iglesia del poblado de Santiago Atolman, donde se ofreció una misa en honor a ambos, para después ser sepultados, en medio de lamentos y exigencias de justicia para dar con los responsables del triple homicidio.
La secuencia de los hallazgos dejó una historia fragmentada: primero, la desaparición; después, dos hombres asesinados dentro de un vehículo; finalmente, una mujer encontrada sin vida junto a una autopista.
El triple homicidio ha vuelto a estremecer al Estado de México y al país. Detrás de los lugares, las fechas y las diligencias ministeriales quedan tres vidas interrumpidas y familias que ahora exigen justicia.
TLS

