El lunes 20 de julio, Ismael "El Mayo" Zambada fue sentenciado a cadena perpetua en una corte de Brooklyn, sin posibilidad de libertad condicional y con una multa económica de 15 mil millones de dólares, la cifra más alta impuesta a un capo mexicano, por encima incluso de la de su antiguo socio, Joaquín "El Chapo" Guzmán, quien pagó 12 mil 600 millones de dólares.
Antes de conocer la sentencia, Zambada leyó una carta ante el juez Brian Cogan: "Acepto mi responsabilidad", dijo. "A las próximas generaciones les digo que elijan un camino distinto a la violencia. Nadie gana en este tipo de guerra."
El sábado se cumplen dos años de su detención. Los datos muestran que la guerra de la que habló Zambada no sólo no ha terminado, sino que se ha profundizado.
El 9 de septiembre de 2024, La Mayiza irrumpió en Culiacán, bastión de Los Chapitos, para intentar recuperar el control de las plazas y rutas de tráfico que históricamente eran controladas por Zambada. Lo que estalló ese día no era nuevo: ambas facciones ya arrastraban roces desde al menos 2019, pero la captura de "El Mayo" la convirtió en una guerra abierta.