El Gobierno de México dio a conocer los avances en las líneas de investigación de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, Guerrero, a 12 años de la tragedia, aprovechando las nuevas tecnologías, profundizando en la información disponible, sobre los avances ya existentes.
Autoridades informaron que estas nuevas tecnologías han permitido obtener nuevas líneas de investigación, como el análisis de los registros telefónicos del día de los hechos, el uso posterior de los teléfonos de algunos de los estudiantes desaparecidos, profundizar en los vínculos entre integrantes de la delincuencia organizada y posibles servidores públicos, así como identificar a personas relevantes para el esclarecimiento de los hechos que no se habían investigado.
Solicitar órdenes de aprehensión y llevar a cabo nuevas detenciones, además de orientar acciones de búsqueda en territorio.
El reanálisis de las llamadas identificó a 17 nuevos sujetos de investigación, quienes no habían sido identificados, se trata de elementos de la Policía Estatal de Guerrero y de grupos criminales como Los Bélicos y Guerreros Unidos.
Se identificó a Óscar "N" de Los Bélicos, Juan Carlos "N", Isaac "N" Ramiro "N" Chango, Eduardo "N" Chuky, Moisés "N" Bandam, Gabriel "N" la Gaby, David "N" el Chino, todos ellos presuntamente integrantes de Guerreros Unidos.
Además, se identificó a una funeraria llamada El Ángel. Tras un cateo a ese inmueble, se localizaron restos óseos, un arma de uso exclusivo de las Fuerzas Armadas, documentación relacionada con un nutriólogo y un horno clandestino. También fueron encontrados certificados de defunción y documentos de traslado e inhumación firmados y sellados, pero sin llenar.
Posteriormente, en el Servicio Médico Forense relacionado con el mismo predio se localizaron restos sin registro, expedientes duplicados, piezas dentales y restos calcinados. Las búsquedas realizadas hasta junio de 2026 permitieron localizar 23 indicios, entre ellos fragmentos óseos y restos biológicos.
Uno de los restos encontrados en marzo de 2026 presentó coincidencia genética con otro fragmento localizado en 2021, a 123 kilómetros de distancia.
Ante ello, se realizó la detención de Rodolfo "N" , propietario de la funeraria, quien fue vinculado a proceso y en prisión preventiva, al igual que su hijo, del mismo nombre.
La Fiscalía investiga si estos hallazgos están relacionados con una posible red utilizada para ocultar cuerpos o destruir evidencias. La hipótesis también fue reforzada, según la dependencia, por declaraciones de testigos colaboradores que señalaron el posible traslado de estudiantes a funerarias.
Uno de los principales hallazgos corresponde a los teléfonos celulares de los normalistas. El análisis permitió establecer que el móvil de Jorge Antonio Tizapa Legideño fue utilizado entre el 23 y el 25 de octubre de 2014, casi un mes después de su desaparición. La FGR identificó como usuario a un exservidor público de Iguala, por quien obtuvo una orden de aprehensión en agosto de 2026.
También se detectó que el teléfono de Jorge Aníbal Cruz Mendoza fue utilizado el 30 de septiembre de 2014 por un policía municipal de Iguala y posteriormente por su pareja.
Otro dispositivo, perteneciente a Israel Caballero Sánchez, fue utilizado después de su desaparición por la esposa de un exservidor público adscrito a la barandilla municipal. Para la Fiscalía, estos datos fortalecen la investigación sobre el posible traslado de estudiantes a ese lugar.
El reanálisis de las pruebas también permitió identificar a un testigo que durante años apareció únicamente bajo un alias y que, de acuerdo con la Fiscalía, posteriormente colaboró con las autoridades y proporcionó puntos de interés para nuevas búsquedas.
Se trata de un joven que en el momento de los hechos era menor de edad, tenía 14 años cuando colaboraba con el grupo de Guerreros Unidos como halcón.
Durante años, distintos testimonios y declaraciones hicieron referencia a él, pero su identidad y posible participación no habían sido establecidas plenamente. Fue hasta octubre de 2025 cuando las autoridades lograron identificarlo plenamente y determinaron que existían elementos para investigar su posible pertenencia a Guerreros Unidos.
Fue detenido en abril de 2026. Después de su detención, manifestó su disposición para colaborar con las autoridades y aportar información sobre los hechos.
En julio de 2026, según la Fiscalía, proporcionó información que permitió fortalecer la línea que investiga la participación de integrantes de Guerreros Unidos en la desaparición de los estudiantes.
TLS