El padre Clemente Morales Topete desapareció en Culiacán, Sinaloa, luego de acudir a una consulta médica, y la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) exigió a las autoridades que trabajen para localizarlo.
En un comunicado emitido la noche de este domingo, la Iglesia mexicana detalló que el párroco fue visto por última vez ayer sábado, alrededor de las 16:00 horas, tiempo local, en el fraccionamiento Montebello de la capital. Pero desde entonces no saben de su paradero.
La CEM expresó su solidaridad con monseñor Jesús José Herrera Quiñonez, obispo de Culiacán, así como con los familiares del sacerdote y la comunidad parroquial de Cristo Resucitado, "ante la preocupación que embarga a la Iglesia diocesana por la desaparición de este sacerdote".
"Pedimos a las autoridades correspondientes cumplan con su deber y colaboren en la pronta localización del Padre Clemente", exigió la Iglesia.
Asimismo, pidieron a la sociedad que ore por el hallazgo del padre y compartir su ficha de búsqueda.
"Encomendamos esta intención a Nuestra Señora de Guadalupe, Madre de México, y pedimos al Señor que sostenga a quienes viven esta preocupación y suscite la solidaridad de todos para contribuir al pronto reencuentro del Padre Clemente con sus seres queridos y su comunidad", añadió la CEM.
El padre, de 67 años, fue visto por última ocasión cuando abordó una camioneta gris, según reportes preliminares.
El sacerdote, quien cuenta con ciudadanía estadounidense, vestía camisa blanca, pantalón beige y zapatos cafés.
Su familia avisó a las autoridades que no lograban contactarlo. Aunque le llamaron, no respondió. Tras perder el rastro, acudieron a presentar la denuncia y pidieron el apoyo de la ciudadanía.
La Fiscalía de Sinaloa informó que iniciaron las investigaciones y están activos los protocolos de búsqueda correspondientes.
El sacerdote pertenece a la parroquia Cristo Resucitado, que se ubica en la colonia La Campiña, en Culiacán.
ASJ