Trabajadores académicos y administrativos de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) iniciaron un paro total de labores hoy, 29 de junio de 2026, con lo cual cerraron las puertas en 173 planteles en todo el estado.
Desde las 06:00 horas, la comunidad de trabajadores —que integra a personal activo y jubilado— colocó las banderas rojinegras en las fachadas de las diversas unidades académicas y administrativas para formalizar legalmente la medida.
En un comunicado, el Sindicato Único de Trabajadores de la Universidad Autónoma de Sinaloa Sección Académicos (SUNTUAS) indicó que se trata de un paro de labores de carácter indefinido.
¿Por qué hay protesta en la UAS?
De acuerdo con los empleados, el paro es por la falta de recursos federales extraordinarios para el pago de salarios y prestaciones.
“Esta determinación responde al incumplimiento en la radicación de los recursos económicos extraordinarios previamente gestionados ante la Federación”, expuso.
Según el sindicato, el origen del conflicto reside en la urgente necesidad de regularizar los flujos presupuestales indispensables para garantizar el pago oportuno de los salarios corrientes de la plantilla laboral, el resarcimiento de adeudos en prestaciones y la atención a problemáticas financieras estructurales que afectan la operación de la institución.
Sin actividades en planteles de 20 municipios
Debido al paro de labores, se suspendieron temporalmente las actividades en los 173 planteles distribuidos en los 20 municipios de la entidad, además de las unidades organizacionales, impactando los ejes académicos, de investigación, culturales y deportivos de la casa de estudios.
Los trabajadores aseguraron que la medida se adoptó tras haber agotado las mesas de diálogo y gestiones ante las instancias correspondientes.
El dirigente de la sección de Académicos del SUNTUAS, Samuel Castro Camacho, indicó que la universidad y sus empleados ya cumplieron a cabalidad con las exigencias de modernización que el Gobierno federal les solicitó en el pasado.
"Nosotros como trabajadores y como organización sindical ya asumimos nuestra cuota de sacrificio; implementamos un proceso profundo de reingeniería interna y una reforma laboral que resultó dolorosa pero necesaria para la viabilidad de la institución", argumentó Castro Camacho.
Añadió que la acción iniciada este lunes "no es un capricho ni un acto político; es la legítima defensa de nuestras familias frente a un esquema de financiamiento errático e intermitente que ahoga la operación universitaria".
Demandas de los trabajadores
Los líderes detallaron que la demanda es para que se resuelvan adeudos históricos muy específicos, que abarcan la prima vacacional del año 2025, la prima del seguro de vida de los agremiados y diversas cláusulas pendientes de pasados emplazamientos.
“De acuerdo con las asambleas informativas realizadas previamente por las dirigencias en las cuatro regiones del estado, el consenso es unánime: las banderas rojinegras no serán retiradas de los accesos vehiculares y peatonales de los 173 planteles hasta que las autoridades de la Secretaría de Educación Pública y de la Secretaría de Hacienda presenten un calendario de asignación presupuestaria líquida, suficiente y con garantías de cumplimiento”.
Posicionamiento de la UAS
Sobre este tema, la UAS dio a conocer un posicionamiento institucional en el que manifestó su respeto y solidaridad, y en que llamó al diálogo “y a confiar en las gestiones que permanentemente se realizan”.
Reconoció que ha informado que, ante la ausencia de recursos extraordinarios por parte de la Federación, la casa de estudios no ha podido cubrir el pago de la presente quincena, así como derechos sociales pactados en el Contrato Colectivo de Trabajo.
“Esta falta de apoyo federal lesiona no solo a la base trabajadora, sino al proyecto educativo de todo Sinaloa. Por ello, la Administración Central no ha descansado ni descansará un solo instante en las gestiones ante el Gobierno de la República para exigir los recursos que permitan saldar esta deuda con nuestra comunidad”, aseveró.
En su comunicado, llamó a la base trabajadora a mantener el diálogo y a “reflexionar juntos sobre el destino de los 169,342 jóvenes que han depositado sus sueños y esperanzas en esta alma mater. Recordemos que ellos y 50 mil aspirantes de nuevo ingreso nos han confiado su futuro y no podemos fallarles”.
SPB