El Servicio Sismológico Nacional (SSN) destacó la importancia de “la brecha de Guerrero”, una región que se extiende por casi 150 kilómetros, va de Acapulco a Papanoa y se ubica en el límite de las placas tectónicas de Cocos y América del Norte.
De acuerdo con el Sismológico Nacional, los terremotos de mayores magnitudes que han ocurrido en la misma zona se han dado en: Oaxaca, Acapulco y Michoacán.
La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) indicó que la brecha sísmica de Guerrero es motivo de preocupación por su cercanía con áreas densamente pobladas, como la Ciudad de México.
Es importante señalar que la zona cuenta con instrumentos con el objetivo de hacer un estudio y monitoreo constantes por parte de instituciones como el SSN, el IGf y el Centro de Instrumentación y Registro Sísmico.
Arturo Iglesias Mendoza, titular del SSN, informó que desde 1911, “la brecha de Guerrero” no ha sido epicentro de eventos mayores a magnitud siete, lo que significa que ningún temblor se ha originado ahí en poco más de cien años.
El especialista explicó que también hay otro tipo de movimientos que no generan ondas sísmicas, se le conoce como ‘sismos lentos’ o ‘silenciosos’ por ser imperceptibles para el humano, aunque de larga duración.
“Estos temblores son movimientos de grandes masas de rocas que duran semanas o meses, en comparación con los sismos regulares que ocurren en segundos, y en México es muy probable que se den en la brecha de Guerrero o cerca de la trinchera (punto donde una placa empieza a hundirse debajo de la otra)”, indicó el especialista.
Iglesias Mendoza detalló que la velocidad de ruptura es baja y, por eso, los sismos lentos no generan ondas sísmicas, no son registrados por los sismógrafos convencionales ni son riesgosos para la población.
Por su parte, Shri Krishna Singh Singh, investigador emérito del Instituto de Geofísica (IGf) de la UNAM, explicó que los sismos repetitivos son los que se presentan cada tantos años (pueden ser 40 o 50) en el mismo sitio.
Detalló que en 1973, en Colima ocurrió un temblor importante y el 19 de septiembre de 2022 volvió a suceder, por ejemplo.
“Sin embargo, en la brecha sísmica de Guerrero no ha temblado, aunque en teoría esto debió ocurrir hace tiempo. Esto podría ser por los sismos lentos, aunque hay quienes creen que esto se debe a que esa zona es diferente a las áreas circundantes, pues la tasa de acumulación de energía entre las dos placas es menor”, subraya el universitario.
El investigador añadió que los temblores son movimientos muy rápidos. Por ejemplo, uno de magnitud ocho puede durar 60 segundos en la fuente (epicentro), mientras que los temblores lentos tardan meses.
“El proceso de generación de temblores a lo largo de la costa de México se debe a la penetración de la placa tectónica de Cocos debajo de la de América del Norte, pero debe haber un movimiento lento que no produzca sismos”, refirió.
Con información de N+ y UNAM.