El huracán Lala se dirigía este sábado hacia la Isla Grande de Hawái en una trayectoria que, de confirmarse, marcaría la primera vez que un ciclón de este tipo toca tierra en la isla en 155 años. El Centro Nacional de Huracanes reportó que los vientos máximos sostenidos de Lala aumentaron a 120 km/h (75 mph), lo que lo convirtió en huracán de categoría 1.
El pronóstico indica que la pared del ojo del huracán se movería sobre o cerca del extremo sur de la Isla Grande durante la tarde de este sábado, golpeando con sus vientos más fuertes las laderas volcánicas ubicadas a miles de metros sobre el nivel del mar.
En el resto de la cadena de islas, el Centro Nacional de Huracanes pronosticó acumulados de 10.2 a 15.2 centímetros.
La Isla Grande está bajo advertencia de huracán, mientras que Maui, Molokai, Lanai, Kahoolawe, Oahu, Kauai y Niihau permanecen bajo advertencia de tormenta tropical.
Sigue aquí la trayectoria del huracán Lala.
Vanessa Almanza, meteoróloga del servicio meteorológico en Honolulu, señaló que el pronóstico más reciente prevé que Lala impacte "muy cerca del extremo sur de la Isla Grande".
Las zonas de mayor altitud, dominadas por el volcán Mauna Kea, podrían registrar deslizamientos de lodo peligrosos en una región montañosa donde parte de la población vive fuera de la red eléctrica, en viviendas improvisadas. Las autoridades instaron a esos residentes a buscar refugio seguro cuanto antes.
Para este sábado, la electricidad ya se había interrumpido para el 10% de los clientes en la Isla Grande, de acuerdo con poweroutage.us.
"Esta es una tormenta enorme", afirmó el gobernador Josh Green, quien advirtió sobre inundaciones destructivas y la posibilidad de incendios forestales avivados por los fuertes vientos en toda la cadena de islas.
Según una investigación de un científico atmosférico de la Universidad de Hawái basada en relatos periodísticos, un huracán de categoría 3 tocó tierra en la esquina noreste de la Isla Grande en 1871, hace 155 años.
Se abrieron refugios, se cancelaron diversos eventos y se instó a los ganaderos a dejar a su ganado en los pastizales en lugar de en estructuras que podrían colapsar.
"No hace falta que toque tierra para causar destrucción", manifestó Almanza.