¿Para Qué Sirve el Cempasúchil? Usos Poco Conocidos de la Flor que Adorna Día de Muertos
Sus propiedades y pigmentos permiten aprovechar esta flor mexicana en la agricultura, la gastronomía y la elaboración de textiles

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Sus propiedades y pigmentos permiten aprovechar esta flor mexicana en la agricultura, la gastronomía y la elaboración de textiles

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Cada año, el color naranja del cempasúchil llena los mercados, las calles y los altares de México durante las celebraciones de Día de Muertos. Sin embargo, esta flor tiene aplicaciones que van más allá de su papel simbólico en las ofrendas, pues también se aprovecha en la medicina tradicional y diversos sectores.
La especie más asociada con esta festividad es la Tagetes erecta, una planta originaria de México cuyo nombre proviene del náhuatl cempohualxochitl, expresión que significa “veinte flores” o “varias flores”.
De acuerdo con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el aprovechamiento de esta especie es resultado de un proceso de domesticación que se ha mantenido durante miles de años y que permitió seleccionar ejemplares con características específicas, como un aroma intenso y pétalos de colores llamativos.
En la medicina tradicional mexicana, el cempasúchil se ha utilizado para atender molestias digestivas, entre ellas indigestión, cólicos, diarrea y vómito. Una de las formas habituales de preparación consiste en elaborar infusiones con sus flores.
También se emplea tradicionalmente para aliviar molestias relacionadas con la menstruación. No obstante, estos usos forman parte de prácticas de medicina tradicional.
Otra de las aplicaciones poco conocidas de esta planta se encuentra en el campo. Algunas especies del género Tagetes se utilizan para ayudar al control de ciertas plagas y organismos que afectan los cultivos.
Sus compuestos naturales pueden contribuir al manejo de determinados insectos y nematodos, por lo que algunas variedades se incorporan a estrategias agrícolas para reducir daños en las plantas.
Además, los restos vegetales del cempasúchil pueden aprovecharse para elaborar composta y reincorporar materia orgánica al suelo, siempre que se manejen adecuadamente.
El intenso tono amarillo y naranja de sus pétalos también tiene aplicaciones industriales. La flor contiene carotenoides, entre ellos la luteína, pigmento que puede utilizarse para aportar color a distintos productos.
En la industria alimentaria, los extractos de cempasúchil se aprovechan principalmente como fuente de pigmentos, incluso para intensificar la tonalidad amarilla de la yema de huevo y la piel de las aves de corral mediante su incorporación controlada en la alimentación animal.
Sus pigmentos también pueden emplearse en procesos de teñido y en la elaboración de productos textiles, aunque el aprovechamiento específico depende de las técnicas y los compuestos utilizados.
Los pétalos de cempasúchil pueden incorporarse a distintas preparaciones gastronómicas, como sopas, salsas, guisados y quesadillas.
Sin embargo, es importante utilizar flores identificadas correctamente como comestibles y cultivadas sin pesticidas u otros productos químicos que puedan representar un riesgo para la salud. Las flores ornamentales adquiridas en viveros o puestos de decoración no necesariamente son aptas para el consumo humano.
Antes de utilizarlas en la cocina, se deben lavar adecuadamente y retirar las partes que no se vayan a consumir.
FBPT