El basurero clandestino, ubicado en uno de los accesos a la playa Bagdad, continúa aumentando y ya abarca varios metros de extensión, convirtiéndose en un verdadero problema de contaminación visual para los visitantes.
En este sitio se pueden observar sofás, lavadoras, botellas de plástico y desechos de todo tipo, los cuales permanecen acumulados a la intemperie.
Aunque en el balneario existen contenedores de basura distribuidos en distintas zonas, habitantes y turistas continúan optando por dejar sus desechos en esta área, provocando que el tiradero clandestino siga creciendo cada vez más.
La acumulación se encuentra justo en uno de los accesos a la playa, por lo que es una de las primeras imágenes que observan las familias de la región, de otros municipios de Tamaulipas e incluso de otros estados al llegar al balneario.
Esta situación genera una mala imagen de la ciudad, al tener uno de sus principales destinos turísticos en estas condiciones.