Por más de una década, el extraño comportamiento de la estrella Tabby ha alimentado toda clase de hipótesis que incluyen a civilizaciones extraterrestres capaces de controlar un sol. Ahora, un nuevo estudio ha encontrado una posible solución al misterio alrededor de la estrella que nos hizo especular con la construcción de una megastructura alienígena relativamente cerca de la Tierra.
Tabby es el sobrenombre de la estrella KIC 8462852 y hace referencia a Tabetha S. Boyajian, quien popularizó su estudio hace una década.
Los cambios extremos en el brillo de Tabby encendieron especulaciones sobre una avanzada civilización extraterrestre.
Tabby, la estrella que parecía salida de una novela de ciencia ficción
En 2015, la astrónoma Tabetha S. Boyajian comenzó el estudio de KIC 8462852, una estrella con 1.43 veces la masa del Sol ubicada a mil 448 años luz, una distancia insalvable para los humanos, pero relativamente cercana para los estándares de la Vía Láctea. Desde las primeras observaciones, la estrella mostró un comportamiento inquietante: su brillo caía de forma extrema en cuestión de días.
Nuestros telescopios captaban rápidos saltos en el brillo de hasta un 22%. Surgieron múltiples hipótesis para explicar los cambios abruptos de la estrella, que pronto llamó a ser conocida como “Tabby”, en honor al mote de la astrónoma estadounidense que la puso en el centro de la discusión.
Las explicaciones más mesuradas proponían que la estrella ubicada en la constelación del Cisne estaba devorando un planeta. Otra hipótesis razonable proponía un grueso anillo de polvo.
Pero una conjetura que ganó tracción señalaba la supuesta presencia de una megaestructura alienígena. En 1960, el físico Freeman Dyson propuso que una civilización avanzada podría construir paneles solares gigantescos que envolvieran casi por completo una estrella para aprovechar al máximo su energía.
Desde entonces se conoce como esfera de Dyson a estas estructuras hipotéticas que fueron imaginadas originalmente por el autor de ciencia ficción Olaf Stapledon en la novela El hacedor de estrellas. ¿Era posible que el extraño comportamiento de la estrella Tabby fuese explicado por una esfera de Dyson?
Carl Sagan señaló en más de una ocasión que una afirmación extraordinaria exige pruebas igualmente extraordinarias. Aunque la estrella Tabby tenía un comportamiento inusual, la propuesta de una megaestructura alienígena requería pruebas que no fueron posibles de obtener.
Ofrecen solución al misterio alrededor de la estrella Tabby
Ahora, un estudio realizado por la Universidad de Warwick en Reino Unido encontró pruebas de una explicación mucho más razonable para los cambios de brillo de KIC 8462852.
Según el artículo publicado en la reputada revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, la estrella Tabby no tendría una esfera de Dyson a su alrededor, pero sí un planeta con una órbita en extremo corta y un tamaño masivo.
Los astrónomos observaron a Tabby con el satélite TESS de la NASA, cuyas siglas significan Satélite de Sondeo de Exoplanetas en Tránsito en español. La herramienta diseñada para encontrar posibles exoplanetas reveló que el comportamiento de Tabby coincidiría con los movimientos de un objeto de gran tamaño.
Según las observaciones del equipo liderado por la astrónoma Cristina Madurga-Favieres, el objeto estaría en el rango de un planeta gaseoso gigante o de una enana marrón, como se llama a los objetos mayores que un planeta que no alcanzan la masa suficiente para convertirse en estrellas. Este planeta hipotético podría tener una masa 28 veces mayor que Júpiter. Al respecto, el estudio señala:
“Considerando también el radio, el acompañante se situaría en el régimen intermedio entre planeta gigante y enana marrón”.
Aunque esta explicación tiene un respaldo mucho mayor que la esfera de Dyson, aún se requerirían nuevos estudios para comprobar su veracidad. En los últimos años, las estrellas con fluctuaciones extremas del brillo han revelado una nueva dimensión para la investigación astronómica.
El caso más célebre sería el de la estrella Betelgeuse, ubicada en la constelación de Orión, cuyos cambios en su brillo llevaron al descubrimiento de que la gigante roja está desmembrando a una estrella hermana. Pero las investigaciones también han revelado que Betelgeuse habrá de explotar en una supernova relativamente pronto.
Por lo pronto, en el caso de Tabby, todo indica que las imaginadas civilizaciones alienígenas todavía desarrollan la tecnología necesaria para que las descubramos.