¿Qué define si un volcán está activo o inactivo? ¿Cuáles son los volcanes con mayor actividad en México? ¿Entrañan algún riesgo? Respondemos a continuación estas y otras dudas sobre la actividad volcánica en nuestro país.
¿Qué significa que un volcán esté activo?
Lo primero que debemos aclarar es que los fenómenos geológicos no van a la misma velocidad con que se mueven los humanos. Los procesos naturales del planeta son mucho más lentos de lo que nosotros podemos percibir.
El Holoceno, la época geológica en que vivimos, es apenas un pestañeo en la historia del planeta. Con sus 11 mil años de duración, esta época se queda muy corta ante los 4 mil 500 millones de años de la Tierra. No obstante, dicha época ha sido el doble de larga que la más antigua de las civilizaciones.
Esta brecha se hace visible en la definición que tenemos de actividad volcánica. Podríamos pensar que un volcán activo es aquel que amenaza con hacer erupción de forma inminente.
No obstante, la Geología mira el fenómeno con otros ojos. Según explica el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), un volcán activo es aquel que ha tenido actividad en los últimos 10 mil años, precisamente en el Holoceno, y que tiene el potencial de protagonizar una erupción en el futuro:
“Un volcán activo nos referimos a un volcán que ha hecho erupción en los últimos 10 mil años y que mantiene potencial de desarrollar alguna actividad eruptiva en un futuro indeterminado con o sin manifestaciones externas e internas”.
¿Cuántos volcanes hay en México?
El Servicio Geológico Mexicano señala en el país están registrados más de 2 mil volcanes inactivos o extintos. Muchas montañas, sierra y cerros que vemos cotidianamente fueron volcanes hace decenas de miles de años, sin que eso suponga un riesgo hoy en día.
Un ejemplo de esto es el Ajusco, la montaña de 3 mil 930 de altura es el punto más alto de la Ciudad de México. Y aunque en algún momento fue un volcán de su historia estuvo activo, hoy se le considera extinto. La definición se vuelve más compleja cuando miramos el volcán de Xitle, en la misma capital del país.
Este volcán monogenético (es decir, que tuvo una única erupción) barrió hace menos de 2 mil años con Cuicuilco, una de las primeras ciudades del Valle de México. Sus restos aún son visibles en los pedregales del suponiente de la Ciudad de México. No obstante, hoy se le considera inactivo.
Según la misma institución, actualmente solo 42 volcanes son reconocidos como tales, aunque reconoce que hay quienes sostienen que la lista real es el triple de grande. En todo caso, solo un puñado son considerados peligrosos.
¿Cuáles son los volcanes más activos de México?
El Servicio Geológico Mexicano agrupa bajo la etiqueta de los volcanes más activos del país a algunos que no han tenido erupciones en miles de años pero sí han presentado actividad sísmica menor, así como a otros que representan una amenaza constante para quienes habitan a su alrededor.
Aunque las enormes distancias temporales puedan confundirnos, la institución señala que el volcán más activo del país es el Volcán de Colima. Sobre el también llamado Volcán de Fuego, el Servicio Geológico Mexicano explica:
“Actualmente es el volcán más activo de todo el territorio mexicano, con cerca de 25 erupciones de 1560 a 1991”.
También es digno de mención el volcán Popocatépetl. Su nombre significa “Montaña que Humea” en náhuatl, lo que indica que los antiguos habitantes de la región estaban al tanto de la actividad del segundo pico más alto del país. Al respecto el SGM explica:
“Actualmente se encuentra en actividad intensa manteniendo en alerta a tres estados. Actividad moderada de 1347 a 1920; al parecer la actividad explosiva mayor ocurrió en 1539 y 1720”.
“Don Goyo” ha presentado al menos 18 erupciones desde el año 1354 de nuestra era. Desde la erupción del año 2000 ha tenido una actividad continua, aunque moderada en intensidad.
Un caso que puede ser paradójico es el del Pico de Orizaba. Con 5 mil 636 metros de altura, para la gran mayoría de los mexicanos el Citlaltépetl (“Montaña de la Estrella” en náhuatl) es solamente la montaña más alta del país. Pero también se le considera un volcán activo aun si no hay un solo ser humano vivo que haya visto una erupción suya.
Según el Servicio Geológico Mexicano el volcán han tenido 11 erupciones desde 1533. La última ocurrió en 1867. Cenapred mantiene tres estaciones sísmicas ubicadas en las faldas del volcán, pero advierte que no está en riesgo inminente de erupción.
Otro caso digno de mención es El Chinchonal, en Chiapas. Este volcán presentó una fuerte erupción el 28 de marzo de 1982. El episodio destruyó varias poblaciones, y cobró aproximadamente la vida de 2 mil personas.
Según el proyecto de vigilancia Mounts, donde participa el Departamento de Vulcanología del Instituto de Geología de la UNAM, el Chinchonal emitió recientemente 350 toneladas de dióxido de azufre este 4 de agosto, por lo que se puede decir que presenta una notable actividad.
Podemos terminar la lista con tres volcanes considerados activos pero poco publicitados. Uno es el Volcán de la Isla del Socorro, que pertenece a Colima. También llamado volcán Evermann, este volcán en el archipiélago de Revillagigedo, en el océano Pacífico, hizo erupción entre 1993 y 1994.
El otro caso de un volcán considerado activo es el de Tres Vírgenes, en Baja California Sur. Su última erupción fue en el año 2001.
En el otro extremo, está el caso de un volcán tan famoso como inactivo: el volcán Paricutín atrajo la atención internacional después de que surgiera súbitamente un maizal, el el 20 de febrero de 1943. Su erupción no terminó hasta 1952.
Por décadas se le consideró como “el volcán más joven del mundo”, pese a que se trata de volcán monogenético actualmente inactivo. Perdió el título de volcán más joven en el año 2021, ante el nacimiento del volcán de Tajogaite, en las Islas Canarias, en 2021.