‘Enanas Marrones’: NASA Estudia 37 ‘Estrellas Fallidas’ con Nuevo Telescopio Espacial SPHEREx
Ni estrellas ni planetas, estas "enanas" se ubican a medio camino entre los gigantes gaseosos y las estrellas pequeñas

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Ni estrellas ni planetas, estas "enanas" se ubican a medio camino entre los gigantes gaseosos y las estrellas pequeñas

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No son propiamente estrellas, pero tampoco planetas gaseosos. Vagan por el cosmos sin un sistema solar y tienen un tenue resplandor apenas visible para nuestros telescopios. Se llaman enanas marrones y son uno de los objetos más extraños que hemos descubierto en las últimas décadas. Ahora la NASA ha estudiado 37 de estos objetos con el nuevo telescopio SPHEREx.
Si uno junta una nube de hidrógeno lo suficientemente amplia y densa, tarde o temprano obtendrá una estrella: la fuerza de gravedad será tan fuerte que los átomos comenzarán a apretarse hasta la fusión. ¿Pero qué pasa si esa nube de gas no es lo suficientemente grande? ¿Qué pasa si se forma un cuerpo más grande que un gigante gaseoso, pero no tan denso como una estrella?
Estas son las “enanas marrones”, que tienen una masa de entre 13 y 80 veces la de Júpiter. Muy grandes para ser un planeta y muy chicas para ser una estrellla.
Descubiertas en la década de los noventa del siglo XX, se les conoce como “estrellas fallidas”. En comparación con una estrella, son relativamente frías: mientras que la superficie del Sol alcanza los 10 mil grados centígrados, una enana marrón apenas supera los 2 mil grados. Una enana marrón no habrá de iluminar la noche como una estrella normal, pero sí puede aparecer en los telescopios con el tenue resplandor al que debe su nombre.
En 2025, la NASA lanzó el telescopio espacial SPHEREx, cuyas siglas en inglés significan “Espectrofotómetro para la Historia del Universo, la Época de Reionización y el Explorador de Hielos”. Una peculiaridad de este telescopio es su forma de cono. Este diseño busca aislarle de la radiación solar, pues necesita estar a unos menos 210 grados para funcionar apropiadamente.

A esta temperatura que hace tibios a los témpanos, SPHEREx puede captar las luces más débiles de las galaxias. Aunque su propósito es mapear 450 millones de galaxias y 100 millones de estrellas en la Vía Láctea, el telescopio ya ha sido probado para estudiar a las enanas marrones.
En el estudio elaborado por el Instituto Tecnológico de California se analizó a 37 enanas marrones con un detalle que hasta ahora no había alcanzado ningún otro telescopio. Al respecto, Zafar Rustamkulov, líder del estudio, catalogó a estas estrellas fallidas como los objetos más “góticos” del cosmos:
“Son, en cierto modo, góticas. A diferencia de los exoplanetas, las enanas marrones que flotan libremente son objetos celestes totalmente independientes que se desvanecerán en la eternidad en completa soledad. Todavía estamos descubriendo lo complejas que son”.
Los resultados de esta investigación se han publicado en The Astrophysical Journal y dan cuenta de nuevos métodos para hallar a estas vagabundas silenciosas, que brillan en longitudes de onda que los observatorios de la Tierra simplemente no pueden captar. Al respecto, J. Davy Kirkpatrick, segundo autor del estudio, explicó en un comunicado:
“Estamos observando las firmas de estas moléculas y cómo varían de un objeto a otro a lo largo de todo el espectro de temperaturas. Nuestro trabajo se centró en apenas tres docenas de ellas, pero tenemos miles más en proceso de análisis. Me interesa mucho descubrir qué límites impone el universo a la diversidad de las enanas marrones”.
EDG