Estas Son las Estrellas y Constelaciones que Podrás Ver Este Fin de Semana en México
Te enseñamos a admirar las estrellas de forma sencilla; dale 5 minutos de tu noche a la observación del cielo

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Te enseñamos a admirar las estrellas de forma sencilla; dale 5 minutos de tu noche a la observación del cielo

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La astronomía es un pasatiempo lleno de retribuciones y satisfacción, pero para muchas personas puede ser desafiante. Por ello te enseñamos de forma sencilla qué estrellas y constelaciones puedes ver en los cielos de México durante el fin de semana.
Las noches del 10 y 11 de octubre nos concentraremos en ver dos constelaciones que se ubicarán cerca del horizonte. En el primer caso buscaremos a la Osa Menor.
Desde tiempos antiguos, varios pueblos han señalado el parecido de esta constelación con una olla. La comparación no es difícil de comprender: al cazo compuesto de cuatro estrellas, se añade el mango que termina en la Estrella Polar.
Desde hace miles de años, los navegantes en el hemisferio norte han usado a este lucero, llamado también Polaris, para orientarse en los mares. Esta brillante estrella en realidad es un sistema triple, ubicado a 433 años luz de distancia. En el siglo XX se volvió común usarla no solo para indicar el norte geográfico, sino también para medir las distancias con otras estrellas, debido a que parece estar estática en la bóveda celeste.
Puedes ver a la Estrella Polar a cualquier hora de la noche, pero en esta ocasión nos asomaremos al cielo poco después de las siete de la noche. El motivo es que a esa hora podremos admirar también a la constelación completa de la Osa Menor antes de que se esconda detrás del horizonte.

Para admirar a la Osa Menor solo tienes que ubicar el norte. Unos pocos grados arriba del horizonte encontrarás a la estrella principal (si tienes dudas, en este enlace te explicamos cómo medir las distancias en el cielo con las manos).
A su izquierda encontrarás “el mango de la olla” y al final a las cuatro estrellas del cazo. No te tardes mucho, pues hacia las nueve de la noche ya se habrá escondido buena parte de la constelación.
Antes de pasar a la siguiente constelación te contamos otro detalle que volverán inolvidable a la Osa Menor: muchas culturas han comparado su figura con una olla, pero los griegos fueron aún más lejos y le compararon con un perro. A la Estrella Polar le llamaban Cinosura, que quiere decir “cola de perro”.
La siguiente constelación que podrás admirar esta noche es Tauro. Esta es la constelación reina de la primavera, pues en aquella época del año se ubica en su punto más alto. Luis de Góngora hizo referencia a este hecho en su célebre poema las Soledades, así como a la mitología detrás de ella. Como recordarán muchos, aquel texto comienza señalando: “Era del año la estación florida”, es decir la primavera. Y continúa: “en que el fementido robador de Europa”, que hace referencia al episodio en que Zeus se convirtió en un toro blanco y raptó a la célebre princesa fenicia.
Sin embargo, en esta ocasión haremos el esfuerzo de admirarla cuando está cerca del horizonte. Aunque su brillo será mucho más tenue, de esta forma será mucho más fácil situar a la constelación para aquellos que dan sus primeros pasos en la astronomía.
Poco después de las 9 de la noche notarán cómo se alza por el este una peculiar reunión de puntos brillantes. Se trata, por supuesto, de las Pléyades, el cúmulo más famoso y que ha sido admirado por muchas culturas alrededor del mundo.

Pasadas las 10 de la noche asomará por el horizonte un lucero de un rojo intenso. Se trata de Aldebarán, la estrella más brillante de esta constelación (y sí, el personaje de Los Caballeros del Zodíaco hace referencia a ella).
El nombre moderno de esta estrella lo debemos a los astrónomos árabes, que durante toda la Edad Media continuaron y ampliaron los conocimientos de los griegos. El nombre de “Aldebarán” no podría ser más literal: en árabe significa “la que sigue”, en referencia a que es la estrella más brillante que se ubica cerca de las Pléyades.
Hacia las 11 de la noche, la constelación de Tauro ya habrá asomado por completo en el cielo. Eso sí: por la época del año, se ubica al revés de como la vemos en primavera. La ventaja es que cuando tengas una nueva oportunidad de verla en abril y mayo, ya sabrás reconocerla.