Hallan Exoplaneta de Lava con Atmósfera Semejante a la de la Tierra Primitiva
HD 3167 b, un exoplaneta a 154 años luz de distancia, tendría una atmósfera semejante a la que habría tenido la Tierra después de su formación

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HD 3167 b, un exoplaneta a 154 años luz de distancia, tendría una atmósfera semejante a la que habría tenido la Tierra después de su formación

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La vida surgió cuando la Tierra “no estaba en su mejor momento”. Según la evidencia geológica, nuestro planeta apenas se estaba enfriando cuando ya estaba cocinando las moléculas que darían origen a la vida. No podemos volver en el tiempo para estudiar el surgimiento de la vida, pero sí podemos mirar otros mundos en condiciones semejantes a las que vivió el nuestro en aquel instante.
Y eso han encontrado los científicos de la Universidad de Chicago en HD 3167 b, un exoplaneta a 154 años luz de distancia. Este planeta tendría una atmósfera semejante a la que podría haber tenido la Tierra después de su formación.
Este “mundo de lava” se encuentra tan cerca de su estrella que completa su año en apenas un día terrestre. A pesar de estas condiciones adversas, esta supertierra rocosa, con cuatro veces la masa de la Tierra, tiene una atmósfera.
Edwin Kite, profesor asociado de ciencias geofísicas de la Universidad de Chicago y coautor del estudio, explicó en un comunicado:
“Lo sorprendente es que, cuanto más cerca orbita un planeta rocoso de su estrella, más difícil debería resultarle conservar una atmósfera, ya que se ve bombardeado por el viento estelar y recibe una mayor cantidad de fotones de alta energía procedentes de la estrella. No obstante, parece que muchos de estos mundos de lava sí las tienen”.
Los planetas como HD 3167 b tienen mínimas posibilidades de albergar vida. Son simplemente demasiado calientes para que los organismos medren en su superficie sin hervirse. No obstante, su estudio sí permite entender cómo fue la Tierra en el Hádico, cuando el planeta era una gigantesca gota de lava en el vacío, justo antes de la época en que surgieron los primeros seres vivos. Al respecto, Kite explicó:
“Estos planetas son demasiado calientes para albergar vida, pero su estudio nos permite extraer conclusiones sobre procesos relevantes para otros mundos rocosos”.
Gracias a nuevas herramientas como el telescopio espacial James Webb, los científicos pueden indagar si los planetas que orbitan estrellas mucho más pequeñas que el Sol poseen atmósfera. La evidencia indica que la mayoría de esos planetas terrestres son simplemente roca desnuda. No obstante, algunos pocos mundos, como es el caso de HD 3167 b, si tendrían una capa de gas flotando sobre su superficie.
Según explica Brandon Park Coy, autor principal del estudio publicado en The Astrophysical Journal Letters, aún no se ha determinado qué composición tendría la atmósfera de HD 3167 b. No obstante, los resultados ofrecidos por el James Webb sugieren que aquel planeta podría recordarnos a la Tierra en su infancia:
“Este planeta es el mundo de lava más frío hallado hasta la fecha que presenta indicios de atmósfera. Esto resulta interesante porque estamos tratando de comprender la transición de temperatura entre planetas con atmósfera y aquellos que carecen de ella”.