Junio del 2026 ofrecerá uno de los espectáculos celestes más extraños del calendario. Hacia finales del mes llegará la lluvia de estrellas Boótidas, considerada como la más impredecible del año. Te explicamos por qué es tan rara esta lluvia de meteoros y en qué día verla.
Las lluvias de estrellas ocurren cuando la Tierra atraviesa los restos de cometas y estos se incineran en la atmósfera.
La mayoría de las lluvias de meteoros tienen una gran regularidad y muy seguido su pico llega en el mismo día cada año.
¿Qué son las lluvias de estrellas?
Probablemente uno de los fenómenos astronómicos más sorprendentes para cualquier persona sean las lluvias de estrellas. A muchos les acostumbraron en la infancia a “pedir un deseo” si presenciaban una estrella fugaz y se hicieron a la idea de que eran fenómenos extraordinarios, ajenos a los calendarios.
Por ello, uno de los más gratos descubrimientos para cualquier aficionado a la astronomía es la regularidad de las lluvias de estrellas. De pronto, las estrellas fugaces no solo se pueden predecir, sino que además llegan en racimos.
Tanto estrellas fugaces como las lluvia de estrellas no son, bajo ninguna circunstancia, estrellas. Son en realidad meteoros que se consumen en la atmósfera de la Tierra.
En el caso de las lluvia de meteoros, estas ocurren porque la Tierra atraviesa una zona donde un cometa dejó una gran cantidad de restos. Esto permite anticipar las distintas lluvias de estrellas del año.
Por ejemplo, entre mediados de julio y finales de agosto el planeta pasa por una nube de fragmentos asociada al cometa Swift–Tuttle. Es ese tránsito lo que origina las muy queridas Perseidas, también conocidas como Lágrimas de San Lorenzo, en honor al mártir emparrillado que se celebra cada 10 de agosto.
¿Las Boótidas son consideradas como la lluvia de estrellas más impredecible?
No todas las lluvias de estrellas son iguales. Algunas son regularmente intensas: las propias Perseidas y las Cuadrántidas son célebres por copiosas. Ubicadas en la clase I por los astrónomos, suelen entregar cien centellas por hora en el pico de su actividad, según la Sociedad Estadounidense de Meteoros (AMS, por sus siglas en inglés).
En cambio, otras lluvias de meteoros son más bien irregulares. En esta categoría se encuentra la lluvia de estrellas Boótidas, que la AMS ubica en la categoría III.
Con un periodo que va de la segunda semana de junio a la primera de julio. El pico de actividad de las Boótidas solía ubicarse históricamente en el 27 de junio, aunque este 2026 llegará entre el sábado 20 de junio y el domingo 21 de junio según la AMS.
Hay que tener claro que la lluvia de estrellas Boótidas suele ser modesta, con apenas 10 centellas por hora en el pico de actividad. El detalle, como indica el título de este artículo, es que puede ser impredecible.
En décadas recientes, el año más sorprendente fue 1998, donde se registraron hasta 100 centellas por hora durante el pico de actividad. De pronto, la constelación de Bootes irradiaba tanto como la de Perseo en el día más intenso del año.
Otro año muy recordado por los aficionados fue el 2004, en que se registraron estallidos de hasta 50 centellas por hora. Por desgracia, los años en que se ha pronosticado una gran actividad para las Boótidas, estas han sido magras.
El sitio Space recuerda como ejemplo el año 2010, en que se esperaba una cincuentena de centellas y en el pico de actividad solo se llegó a 10. Nadie sabe cuántas centellas entregará este 2026 la lluvia de estrellas Boótidas, pero si alguien ve una estrella fugaz y pide un deseo, ojalá pida por un racimo de centellas.