El huracán Polo se ha debilitado en el interior de México tras tocar tierra dos veces. El meteoro golpeó Baja California Sur siendo categoría 3, y posteriormente cruzó el mar de Cortés para golpear Sonora siendo categoría 1, y esta tarde ya se ha degradado a Tormenta Tropical. Te explicamos por qué el huracán fue el más fuerte de la temporada.
Para que nazca un ciclón hacen falta dos ingredientes: mares calientes y una baja presión atmosférica. Cuando la temperatura del océano se eleva, aumenta el nivel de evaporación.
Paralelamente, en algunos puntos del mar baja la presión del aire. Este “vacío” se llena rápidamente por el gas circundante. En aquel movimiento, se forman los remolinos que habrán de dar paso a los ciclones.
El huracán Polo se formó en el Pacífico occidental y subió siguiendo una trayectoria paralela a las costas de México. Durante estos días, el ciclón mantuvo en vilo a varios estados de la República que atestiguaron cómo el ciclón se fortalecía hasta llegar a la categoría 5.
Polo alcanzó tres veces la máxima categoría en la escala Saffir-Simpson antes de enfilar hacia la península de Baja California. Por fortuna, el huracán más fuerte de la actual temporada perdió fuelle antes de tocar tierra. Cuando golpeó Baja California Sur se había debilitado hasta la categoría 3.
Esta disminución en la fuerza de Polo puede atribuirse a las condiciones climáticas del norte de México. Como ha explicado Fabián Vázquez Romaña, director del Sistema Meteorológico Nacional (SMN), es común que los ciclones toquen la península de Baja California hacia la segunda mitad de la temporada de huracanes.
“Las trayectorias de Polo y de Rachel no son inusuales. Históricamente, en septiembre y octubre los ciclones llegan a recurvar hacia Baja California Sur y hacia Sinaloa”, explicó el funcionario en entrevista con Enrique Acevedo.
La inmensa mayoría de los meteoros que amenazan esta zona se han formado en septiembre. Pero esta misma peculiaridad influye en que puedan debilitarse.
Los huracanes necesitan de agua caliente para sobrevivir. A medida que se dirigen hacia el norte, la superficie del mar se enfría, lo que propicia que se debiliten.
A esto debe añadirse que hacia septiembre comienza la llegada de los frentes fríos, lo que también influye en que disminuya la cantidad de energía disponible. Al respecto, Vázquez Romaña explicó:
“Es una condición meteorológica que pasa durante estos meses, que es justo cuando empieza a llegar el otoño y los frentes fríos comienzan a mover toda la configuración y por eso son más cercanos a la costa”.
En este momento, Polo se ha degradado a tormenta tropical. Mientras se debilita sobre el territorio de Sonora, continuará generando fuertes lluvias en el noroeste del país.