Polo se ubica a poco más de cien kilómetros de Cabo San Lázaro. En las próximas horas, el huracán categoría 3 golpeará las costas de Baja California Sur con vientos de 185 kilómetros por hora.
Aunque aún no ha tocado tierra, Polo ya se ha convertido en el ciclón más peligroso que se haya formado hasta el momento en el Pacífico durante la presente temporada de huracanes.
En su largo y sinuoso recorrido paralelo a las costas mexicanas, el meteoro rompió varios récords, debido a la conjunción del calentamiento global y El Niño. En primer lugar, se le considera el segundo huracán más fuerte que se haya formado en el océano Pacífico, si se considera la presión atmosférica mínima en su interior.
Los ciclones dependen del agua caliente y una presión baja para existir. El primer factor contribuye a una amplia evaporación de las aguas, mientras que el segundo factor crea un vacío que se llena rápidamente con el aire más denso. Este movimiento genera los remolinos que caracterizan a estos meteoros.
Polo descendió hasta los 892 milibares, según las mediciones de la NOAA, la agencia meteorológica estadounidense. Esto le pone solo por detrás del huracán Patricia, que en 2015 se convirtió en el más fuerte que haya pisado el Pacífico occidental, con una presión mínima de 872 milibares.
El huracán Polo también ostenta el título como el tercero más fuerte que se haya registrado en la región por vientos sostenidos. En su momento de mayor intensidad, alcanzó los 285 kilómetros por hora.
Polo también se encuentra en el grupo de los huracanes que han alcanzado la categoría 5 más de una vez. En este momento, es el meteoro que lidera esta categoría en el Pacífico, pues en tres ocasiones llegó a la categoría máxima en la escala Saffir-Simpson.
Por último, Polo se coloca como el huracán más longevo en la categoría 5. Según el Servicio Meteorológico Nacional, acumuló 48 horas en el punto máximo de la escala para medir la fuerza de los huracanes.