Las aplicaciones conocidas como “montadeudas” continúan afectando a miles de personas en la Ciudad de México (CDMX) y en otras entidades del país ,mediante préstamos aparentemente fáciles y rápidos que terminan convirtiéndose en una pesadilla financiera. Detrás de estas plataformas operan call centers dedicados a la cobranza agresiva, donde trabajadores utilizan información personal de las víctimas para presionarlas con amenazas, extorsiones y exigencias de pagos que pueden duplicar o incluso superar ampliamente el monto original del préstamo.
Aunque las autoridades han realizado operativos y desmantelado varios centros de operación, especialistas advierten que el problema sigue vigente debido a la proliferación de aplicaciones que ofrecen créditos inmediatos con pocos requisitos, atrayendo principalmente a personas que atraviesan dificultades económicas.
Así funcionan los call centers que cobran mediante amenazas y extorsión
Carlos, quien trabajó en uno de estos centros de cobranza en la Ciudad de México, reveló cómo operan las aplicaciones de préstamos señaladas por prácticas fraudulentas. Su labor consistía en contactar a usuarios que habían solicitado dinero a través de estas plataformas y exigir pagos mucho mayores a los que originalmente recibieron.
Según su testimonio, la prioridad de los cobradores era recuperar la mayor cantidad de dinero posible, sin importar los métodos utilizados. Los empleados incluso recibían incentivos económicos por cada cuenta cobrada exitosamente, lo que aumentaba la presión para obtener pagos más altos de las víctimas.
“Un ejemplo: si tú pediste 5 mil pesos, nosotros podemos sacarte hasta 10 mil pesos porque es lo máximo que deja la aplicación”.
Este modelo de negocio se basa en intereses elevados, penalizaciones constantes y estrategias psicológicas destinadas a generar miedo en quienes solicitan los créditos.
El permiso al celular se convierte en la principal herramienta de presión
Uno de los aspectos más preocupantes de estas aplicaciones es que, para otorgar el préstamo, solicitan acceso a distintas funciones del teléfono celular. Muchas personas aceptan estos permisos sin conocer el alcance de la información que están entregando.
Con esta autorización, los operadores pueden acceder a listas de contactos, fotografías almacenadas, datos personales e información relacionada con familiares, amigos y conocidos.
Todo ese contenido se convierte en una herramienta para ejercer presión cuando el usuario enfrenta dificultades para pagar.
Especialistas en ciberseguridad han advertido en diversas ocasiones que este tipo de permisos permite a aplicaciones maliciosas recopilar grandes cantidades de información privada que posteriormente puede utilizarse para intimidar o extorsionar a los usuarios.
“Tenemos el número de tu hijo”: la amenaza que más utilizan los montadeudas
De acuerdo con Carlos, una vez que los cobradores obtienen acceso a la información del teléfono, analizan cuidadosamente los contactos y fotografías para identificar familiares cercanos, especialmente hijos, padres o parejas.
El extrabajador explicó que esta información es utilizada para construir amenazas que buscan provocar temor y acelerar los pagos.
“Tenemos el número de tu hija o hijo, va en esta secundaria” es una de las frases que con mayor frecuencia utilizan los operadores para intimidar a quienes tienen dificultades para cubrir los pagos de los préstamos.
“En los contactos siempre los identificas como hijo o hija. Vemos tus fotos, los identificamos y te decimos, ‘tenemos el número de tu hija o hijo, va en esta secundaria’ y empezamos a decir cosas como: ‘lo vamos a secuestrar’, cosa que realmente no se hace, pero se juega con la mente de la gente”.
Aunque muchas de estas amenazas no se concretan, el objetivo es generar una fuerte presión psicológica sobre las víctimas. El simple hecho de que los cobradores conozcan nombres, fotografías, domicilios o información de familiares suele ser suficiente para que muchas personas cedan y realicen pagos adicionales.
La historia de Claudia: una deuda de mil pesos que se duplicó en una semana
Los efectos de estas prácticas quedan reflejados en casos como el de Claudia, quien recurrió a una de estas aplicaciones en busca de un préstamo pequeño y terminó enfrentando una situación mucho más complicada.
La víctima relató que solicitó únicamente mil pesos, pero en cuestión de días la cantidad exigida aumentó considerablemente debido a intereses y sanciones.
“Cometí el error de pedir mil pesos en una de esas aplicaciones que son todo un fraude. Después de 7 días, yo debía ya 2 mil pesos”.
Historias similares se repiten constantemente entre usuarios que buscan resolver una emergencia económica y terminan atrapados en esquemas de cobranza abusiva.
Comisiones por cada cobro: el incentivo para exprimir al máximo a los usuarios
Carlos también aseguró que los trabajadores obtenían ganancias adicionales cuando lograban recuperar mayores cantidades de dinero. Este sistema de comisiones incentivaba a los cobradores a presionar cada vez más a las personas endeudadas.
“Si alguien debía mil y nos regresabas 2 mil que era lo que tenías que pagar, nos daban 500 pesos por cuenta”.
La información personal almacenada en los teléfonos es la herramienta más efectiva para obtener pagos, ya que permite explotar los temores y necesidades económicas de las víctimas.
Autoridades han cerrado call centers, pero las aplicaciones siguen apareciendo
Durante 2026, autoridades de la Ciudad de México han desmantelado al menos cuatro call centers cuyos empleados presuntamente participaban en esquemas de cobranza mediante amenazas y extorsión.
Sin embargo, expertos señalan que el fenómeno continúa debido a que constantemente surgen nuevas aplicaciones que ofrecen créditos rápidos y requisitos mínimos.
La facilidad para descargar estas plataformas y la necesidad económica de muchos usuarios han permitido que los llamados “montadeudas” sigan captando víctimas en distintas regiones del país.
Estas medidas pueden marcar la diferencia entre obtener un préstamo seguro o convertirse en víctima de una red de extorsión digital.