La FIFA "ha cruzado una línea roja" levantando en pleno Mundial 2026 la suspensión infligida al estadounidense Folarin Balogun por tarjeta roja, lamentó la UEFA este lunes, denunciando una decisión "inédita, incomprensible e injustificable".
"El futbol, como cualquier otro deporte, reposa sobre reglas que son el fundamento de una competición justa, honesta y transparente.
"A veces, las reglas están sujetas a interpretación. Concretamente este no es el caso", insistió la institución europea, en una declaración con un tono severo.
La UEFA ni siquiera mencionó la llamada telefónica del presidente estadounidense Donald Trump al dirigente de la FIFA Gianni Infantino, confirmada a la AFP por dos fuentes cercanas al caso, incidiendo en cambio en el propio contenido del reglamento.
"Una suspensión automática mínima de un partido tras una tarjeta roja no es una opción que quede al criterio de las instituciones, ni tampoco necesita la decisión de un órgano competente para ser aplicada", destacó la organización europea.
¿De dónde surgió todo?
Folarin Balogun fue expulsado en el triunfo de Dieciseisavos de Final del pasado miércoles ante Bosnia y Herzegovina (2-0) tras pisar el tobillo derecho del defensor Tarik Muharemovic cuando pugnaban por un balón, quedando automáticamente suspendido para el duelo de octavos de final contra Bélgica.
El propio Balogun admitió el viernes a la prensa que su roja era algo que debía "aceptar".
Para la UEFA, su suspensión en los octavos de final es "un principio inscrito en los reglamentos que no puede sufrir ninguna excepción, menos aún en mitad de un torneo a lo largo del que otros jugadores han sufrido la misma situación".
"Cuando la seguridad jurídica de las reglas ya no está garantizada por los que deben velarla, es la integridad del deporte lo que está en juego y la credibilidad de una competición que queda dañada.
Además, una decisión así crea un precedente en el torneo en curso, en el que situaciones similares deberán recibir ahora un trato idéntico, en detrimento de la competición", añadió la institución europea.
La FIFA aplicó de oficio el Artículo 27 de su Código Disciplinario para perdonar a Balogun, según el cual su Comité Disciplinario puede decidir suspender la ejecución de una sanción disciplinaria previamente impuesta.
Ayer, Trump agradeció a la FIFA que se hubiera retirado la suspensión al futbolista de su país, desatando una crítica por la influencia del mandatario en las reglas del deporte y de la competencia que Estados Unidos organiza con México y Canadá.
También el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, declaró que la selección de las barras y las estrellas había sido perjudicada por la tarjeta roja a su futbolista.
La Federación Belga de Futbol mostró su asombro por la decisión de la FIFA y recordó que el artículo 66.4 del mismo Código Disciplinario de la FIFA establece claramente que una expulsión implica automáticamente una suspensión para el próximo partido del equipo, como ha ocurrido con todas las tarjetas rojas emitidas anteriormente durante este Mundial.
Independientemente de lo anterior, para Bélgica la decisión contradice directamente las disposiciones del Reglamento de la Copa Mundial de la FIFA 2026, tal como establece el artículo 10.5.
La decisión del organismo rector del futbol a nivel internacional abrió un debate sobre los criterios disciplinarios del torneo y dejó un precedente que otras selecciones estarían dispuestas a utilizar para impugnar los castigos impuestos a sus futbolistas, con la expectativa de recibir un trato similar que Folarin Balogun. Al momento, Infantino no ha fijado postura sobre el escándalo.
ASJ