Gilberto Mora "Morita", a sus 17 años, vive hoy el sueño de millones de niños mexicanos por jugar una Copa del Mundo y buscar ser campeón.
Él lleva en las piernas la alegría a tanta gente que espera ya entre fuertes tormentas en los distintos rincones de un país, y cumplir así la frase de “Y si sí”.
Para los aficionados e internautas es un jugador sumamente especial por ser el futbolista más joven en todo el Mundial 2026 y el único menor de edad del torneo.
Se le ubica como la joya del Club Tijuana, no consiguió romper el récord del mexicano más joven en debutar en un Mundial, se volvió en el sexto debutante más joven en la historia de la competición, además de que si nombre ya se codea con leyendas como Pelé y Samuel Eto’o.
Segundo jugador más joven de la historia en partido de eliminación
Se ha vuelto una pieza clave para la Selección Mexicana dirigida por Javier Aguirre, luego de ser titular en la fase de grupos contra Chequia.
Hoy se convirtió también en el segundo jugador más joven de la historia en iniciar un partido de eliminación directa en un Mundial durante el duelo crucial de dieciseisavos de final contra la selección de futbol de Ecuador.
La historia de Gilberto Mora es la de un niño prodigio del futbol mexicano, se inspiró para volverse futbolista por su herencia familiar.
Lo lleva en la sangre; su padre, Gilberto Mora Olayo, un exfutbolista profesional, brilló en la Liga MX con Toluca, Jaguares de Chiapas y Xolos de Tijuana.
Nació en Tuxtla Gutiérrez en 2008 porque su padre jugaba para los Jaguares de Chiapas. Desde los 4 años, "Morita" iba a la escuela arrastrando un balón de futbol que era casi de su tamaño y que se convirtió en su mejor amigo.
Su infancia estuvo marcada por ver a su padre como héroe local al salvar a Jaguares del descenso en 2003. Después tuvo que mudarse a Tijuana, cuando la franquicia de Chiapas desapareció, y con toda su familia se trasladó a la frontera.
Ese momento fue clave porque Gilberto Mora ingresó a las fuerzas básicas de los Xolos de Tijuana.
Su talento, que traía desde la cuna, detonó en agosto de 2024, cuando Juan Carlos Osorio lo hizo debutar en primera división a sus 15 años.
Días después se convirtió en el anotador más joven en la historia de la Liga MX al marcarle al León.
Con la Selección Mexicana, su ascenso fue igual de meteórico: a los 16 años ganó la Copa Oro 2025, superando a Pelé y a Lamine Yamal como el futbolista más joven de la historia en disputar y ganar una final internacional.
Momento más amargo de su joven carrera
Tras una excesiva carga de partidos entre su club y los distintos procesos de la selección (Sub-17, Sub-20 y Mayor), su cuerpo resintió el desgaste físico.
Sufrió intensas molestias en la zona inguinal que se confirmaron como una pubalgia.
Se vio obligado a causar baja de la Selección Mayor para los duelos de preparación contra Panamá y Bolivia.
Pasó más de dos meses fuera de las canchas. El cuerpo médico de Xolos e incluso su director técnico, Sebastián Abreu, no lograban dar una fecha exacta para su regreso.
Se especuló que requeriría cirugía, lo que amenazaba con dejarlo fuera del Mundial de 2026, provocando una enorme frustración anímica en el juvenil.
Se rehabilitó a tiempo para el cierre del torneo local con Tijuana y convenció a Javier "El Vasco" Aguirre de que estaba listo para competir.
El 11 de junio de 2026, al ingresar de cambio frente a Sudáfrica con 17 años y 8 meses, dejó atrás el trago amargo y se convirtió oficialmente en el jugador mexicano más joven en debutar en una Copa del Mundo.
HVI