A solo unos días de que se dispute la semifinal de la Copa del Mundo entre España y Francia, el ámbito estrictamente deportivo se ha visto sacudido por una declaración que ha encendido la polémica a nivel mundial. El expresidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, desató la polémica tras publicar una controversial columna de opinión sobre el combinado francés.
El exmandatario generó indignación generalizada al asegurar que el equipo dirigido por Didier Deschamps "tiene una plantilla de altísimo nivel; eso sí, sin franceses", haciendo alusión directa al origen multicultural y familiar de la gran mayoría de los seleccionados galos.
Funcionarios franceses califican de "racistas" las declaraciones de Rajoy
Las reacciones en los despachos de París no tardaron en aparecer. El Gobierno de Emmanuel Macron calificó las declaraciones de Rajoy como "absolutamente inaceptables", "aberrantes" y "racistas".
Ministros y diplomáticos del país galo salieron a defender la identidad nacional de sus futbolistas, recordando un dato demográfico contundente: de los 26 convocados por Francia para este Mundial, 23 nacieron en territorio francés y los tres restantes cuentan con la nacionalidad por arraigo y ley.
"Todos los jugadores de la selección francesa son franceses. Punto final. Estos comentarios aberrantes no les impedirán brillar en el terreno de juego", afirmó con dureza Éléonore Caroit, ministra encargada de los Franceses en el Extranjero.
Además, la cuenta oficial de la Embajada de Francia en España, publicó en redes sociales que "Sin querer entrar en una polémica, conviene recordar los hechos: Todos los jugadores de la selección francesa son franceses. De los 26 jugadores, 23 nacieron en Francia. Los 3 que nacieron en el exterior son franceses también".
Pedro Sánchez pide que "pierda el racismo"
El impacto de las palabras de Rajoy provocó también reacciones dentro de la propia política española. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, criticó el artículo a las puertas del trascendental cruce mundialista, acusando a Rajoy de "avergonzar" al país con discursos xenófobos. "Hay quien todavía mide la pertenencia por el apellido, el lugar de nacimiento o el color de piel. Otros la medimos por el arraigo a un país y la voluntad de contribuir a él. Jugando al fútbol. Cuidando a nuestros mayores. O abriendo negocios. España es de quien la ama y la trabaja. No de quien la avergüenza con declaraciones xenófobas. Francia, nos vemos en semifinales. Que gane el mejor y que pierda el racismo", sentenció Sánchez en sus canales oficiales.