Aleks Syntek decidió hablar luego de que su nombre se convirtiera en tendencia por su participación en los festejos del Grito de Independencia en la alcaldía Benito Juárez, de la CDMX, el pasado 15 de septiembre.
El cantante, señalado en redes por dedicar buena parte de su show a discursos y confrontaciones con el público en lugar de cantar, pidió calma a sus seguidores y aseguró que "el tiempo le dará la razón".
Durante su presentación en la alcaldía como parte de los festejos patrios, Syntek, de 56 años, dedicó tiempo para comentarios personales, reclamos al público y reflexiones sobre la industria musical.
Uno de los momentos más comentados ocurrió cuando parte del público le pidió temas de Juan Gabriel y Marco Antonio Solís, y el cantante respondió de forma tajante: "Entre más me digas eso, menos voy a cantar", y dejó claro que solo interpretaría canciones de su propio repertorio.
El cantante también retomó sus críticas hacia el reguetón y la música urbana, mencionando a artistas como Bad Bunny y Dani Flow, y pidió a los asistentes más jóvenes "no vestirse como malandros".
La noche cerró con una mezcla de aplausos y abucheos, según videos que circularon después en redes sociales.
Frente a las críticas, memes y comentarios que propició su presentación, Syntek acudió a sus stories de Instagram para dirigirse directamente a sus seguidores. En su mensaje, pidió paciencia y aseguró que se encuentra bien:
"Por fa no se preocupen; el tiempo me dará la razón, solo es cuestión de esperar a que pase el ruido y la tormenta, pero la calma llegará de nuevo. Este momento es temporal. Los amo: por México, las familias y los abuelos, basta".
El cantante también explicó que su verdadera preocupación está puesta en la paz del país y en el respaldo que, considera, hace falta para los artistas jóvenes que hacen música de calidad sin recibir suficiente apoyo de la industria.
Syntek ha reconocido que los últimos cinco años de su carrera han sido particularmente difíciles. El intérprete ha señalado en distintas ocasiones el papel de los algoritmos en la industria musical, a los que culpa de perjudicar a los artistas de su generación.
Pese a la controversia, Syntek no anunció ningún cambio en sus planes: continúa con el desarrollo de su próximo disco, Zen, trabaja en el libro Más fuerte de lo que pensaba y prepara una gira por 12 ciudades de Estados Unidos.