El gobierno israelí lanzó una serie de comentarios en contra de los realizadores del documental Naza luego de que la película se llevara el Premio Especial del Jurado en el Festival de Cine de Venecia el fin de semana.
El ministro de Cultura y Deporte, Miki Zohar, anunció que buscará revocar la ciudadanía israelí de sus dos directores, Yuval Abraham y Rachel Szor, a quienes acusó de traición.
Naza es un documental de 80 minutos dirigido por los periodistas y cineastas israelíes Yuval Abraham y Rachel Szor, quienes reúnen los testimonios de 24 personas identificadas como militares y agentes de inteligencia israelíes.
En la cinta, estas fuentes describen el presunto uso de sistemas de selección de objetivos asistidos por inteligencia artificial durante la guerra en Gaza, un mecanismo que aseguran fue empleado para matar a civiles palestinos.
El título de la película retoma un acrónimo militar israelí, "Nezek Agavi", utilizado internamente para referirse al "daño colateral" o número de civiles cuya muerte se anticipa en un ataque aéreo.
El filme fue grabado en secreto durante casi tres años, de noche, en azoteas de Tel Aviv, y se basa en investigaciones que Abraham publicó entre 2023 y 2025 en el medio israelí-palestino +972 Magazine, el portal hebreo Local Call y The Guardian, que además coprodujo la cinta junto con James Wilson (JW Films) y el cineasta Jonathan Glazer.
La cinta fue la única producción documental seleccionada en la competencia principal de la edición 83 del Festival de Cine de Venecia, donde recibió una ovación de pie de casi 25 minutos, la más larga registrada en la historia reciente del festival, además del Premio Especial del Jurado el sábado 12 de septiembre.
Un día después del triunfo, Zohar calificó la victoria de Naza como "escalofriante" y acusó a sus creadores de una "traición al Estado".
En un mensaje publicado el domingo en X, el funcionario escribió que actuaría "de inmediato" para revocar la ciudadanía israelí de ambos cineastas, a quienes calificó de "despreciables" y acusó de estar dispuestos a "dañar a su patria con tal de recibir aplausos de antisemitas en todo el mundo".
El lunes, Zohar precisó que ya se había puesto en contacto con la Dirección General de la Autoridad de Población y con el Ministerio del Interior para evaluar la anulación de la ciudadanía de los directores por "incumplimiento del deber de lealtad al país y cooperación con el enemigo", y para investigar "cómo se obtuvo el material, quién está detrás de él" y si su obtención o publicación involucró acciones que pudieran beneficiar al enemigo en tiempos de guerra.
De acuerdo con la ley israelí, aunque el gobierno tiene la facultad de despojar a un ciudadano de su nacionalidad, el proceso requiere que el ministro del Interior presente una solicitud formal, que después debe ser aprobada por el ministro de Justicia y validada por un tribunal, por lo que esta amenaza no tendría efecto de manera inmediata.
El ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, también arremetió contra los directores:
"Son una vergüenza y una deshonra para todo el pueblo de Israel. ¡Váyanse!", escribió, y agregó que sus "amigos",en referencia a Hamás, "los recibirán con los brazos abiertos".
Por su parte, el Ejército israelí cuestionó la validez del documental, argumentando que las identidades de los testigos anónimos "no pueden ser verificadas". Las Fuerzas de Defensa de Israel han negado reiteradamente que exista una política deliberada de ataques contra civiles en los territorios palestinos.
Abraham y Szor no son ajenos a la controversia ni al reconocimiento internacional. Ambos formaron parte del equipo detrás de No Other Land, documental que en 2025 ganó el Óscar al Mejor Largometraje Documental, codirigido junto con los palestinos Basel Adra y Hamdan Ballal.
Esa cinta, centrada en la violencia de colonos israelíes y la demolición de comunidades palestinas en Cisjordania, también generó fricciones con el gobierno israelí, que llegó a pedir a cines e instituciones culturales financiadas por el Estado que se negaran a proyectarla.
Durante la premiación en Venecia, Abraham defendió el propósito de Naza ante el público.
"La negación de un crimen es lo que ayuda a que persista, y por eso es importante que los israelíes vean esta película", declaró.