Jake Reiner, hijo mayor del director Rob Reiner y de Michele Singer Reiner, ofreció su primera entrevista televisiva desde el asesinato de sus padres, ocurrido el pasado diciembre en su casa de Brentwood, California. La conversación se transmitió en Good Morning America.
Jake describió los últimos meses como un periodo devastador que aún no logra asimilar.
Contó que han pasado ocho meses desde la muerte de sus padres, pero que a la vez siente que han sido ocho años y, al mismo tiempo, apenas ocho minutos, porque cada mañana al despertar se enfrenta de nuevo a esa realidad.
Sobre las circunstancias del crimen, fue enfático en que ninguna explicación logrará darle sentido a lo ocurrido.
"Nunca lo entenderé. No me importa cómo me lo expliquen”, dijo. “No me importan los hechos que salgan a la luz. Nunca entenderé por qué sucedió esto”.
Uno de los momentos centrales de la entrevista trató sobre la relación de sus padres con Nick Reiner, su hermano menor, acusado formalmente de doble homicidio de ambos.
Jake recordó que en 2015, Nick colaboró junto a su padre en la película Being Charlie, escrita por Nick y dirigida por Rob, un proyecto inspirado libremente en la propia vida de su hermano.
“Mis padres nos amaban incondicionalmente a los tres. Puedo asegurarles que nunca dejaron de querer ayudarlo. Nunca dejaron de ayudarlo. Y creo que ese proyecto fue una forma que tuvo mi padre de intentar conectar con él”.
Pese a abrirse sobre el dolor de la pérdida, Jake fue claro en marcar un límite: no quiso profundizar en cómo se siente hoy respecto a Nick.
Jake señaló que no ha hablado con él desde entonces y prefirió no decir si le gustaría hacerlo. Tampoco comentó sobre los intentos de su hermano de acceder a fondos del fideicomiso familiar para costear su defensa legal.
Jake no ha asistido a las audiencias del caso, aunque sí testificó ante el gran jurado que formalizó la acusación contra Nick por los cargos de asesinato, a los que se sumó la agravante de haber actuado con premeditación y acecho.
Parte de la razón por la que Jake decidió romper el silencio fue visibilizar la gala anual Cape & Gown, evento benéfico a favor del Children's Institute, organización con la que Rob y Michele estuvieron involucrados.
Sobre el duelo, Jake enfatizó que se ha apoyado mucho en la terapia.
“El peor tipo de duelo es el propio, porque eres tú quien lo vive”, dijo. “Así que, aunque yo perdí a mis padres de la forma en que lo hice, eso no significa que perder a un ser querido de otra manera no sea igualmente devastador. No se puede comparar, porque es lo que estás viviendo, y hay mucha gente ahí fuera que está pasando por lo mismo, y creo que por primera vez en mi vida, los veo”.